
En el país de los fiordos se construye actualmente un proyecto que, sin exagerar, pasará a la historia: el túnel automovilístico subacuático más largo del mundo. No se trata simplemente de un agujero en la roca, sino de una obra de ingeniería con soluciones innovadoras.
¿Por qué se necesita un túnel de este tipo?
Se trata de la ruta E39, que recorre la costa oeste de Noruega desde Trondheim hasta Kristiansand. Actualmente, este trayecto de aproximadamente 1,100 kilómetros toma unas 21 horas en condiciones ideales. Los conductores deben utilizar siete ferries en el camino, lo que implica horarios, esperas y, por supuesto, un clima no siempre favorable.
Una vez finalizado el proyecto, la duración del recorrido se reducirá casi a la mitad: el viaje completo tomará entre 10.5 y 11 horas, sin necesidad de ningún ferry. El elemento central de esta transformación es el túnel subacuático Rogfast.
Rogfast: cifras que impresionan
El túnel tendrá una longitud aproximada de 27 kilómetros, superando a cualquier otro túnel subacuático del mundo. En su punto más profundo, pasará a unos 400 metros bajo el nivel del mar. Para dimensionar la magnitud: la presión allí alcanza casi 40 bares, decenas de veces superior a la presión de los neumáticos de automóvil.
Además, la construcción no sigue un diseño completamente convencional. Parte del túnel consiste en grandes tubos colocados bajo el mar, en lugar de ser excavados directamente en la roca. Durante la obra, los ingenieros han enfrentado filtraciones de agua salada, pero el proyecto avanza con firmeza.
Precisión quirúrgica bajo el agua
La construcción se realiza simultáneamente desde ambos extremos. Dos frentes independientes de perforación deben encontrarse exactamente en el centro, con un margen de error permitido de apenas 5 centímetros. En una obra de esta escala y profundidad, se trata de una precisión casi quirúrgica.



Costo y plazos
El proyecto fue presupuestado inicialmente en alrededor de 1,500 millones de euros, pero como suele ocurrir en las megaobras, el costo se ha elevado a aproximadamente 2,200 millones de euros. Los trabajos comenzaron en 2018, sufrieron una pausa temporal y ahora la fecha de inauguración está programada para 2033.
Intersecciones subacuáticas y preguntas sobre el futuro
El túnel constará de dos tubos independientes, cada uno con dos carriles en un solo sentido. Además, dentro del complejo subacuático se construirán dos glorietas circulares que permitirán el acceso a la isla de Kvitsøy. Glorietas bajo el agua suenan casi futuristas, pero así está diseñado.
Queda pendiente una cuestión relevante en la Noruega actual: quién podrá utilizar realmente este túnel. El país avanza decididamente en la restricción de vehículos con motor de combustión interna (ICE), por lo que es probable que los automóviles a gasolina y, especialmente, los diésel enfrenten altos peajes o sean gradualmente reemplazados por vehículos eléctricos (EV). Aun así, ante un proyecto de esta magnitud, será necesario encontrar fuentes de financiamiento para su mantenimiento.
En cualquier caso, Rogfast está llamado a convertirse no solo en una carretera, sino en un verdadero símbolo de ingeniería del país. Y, francamente, bien podría justificar un viaje dedicado solo para conocerlo.