
La comparación arroja resultados interesantes. El Volkswagen ID.3 actualizado, presentado como modelo destacado de la marca, se enfrenta a dificultades frente al consolidado Golf. A pesar de una reducción significativa de precio hasta aproximadamente 32 000 €, queda eclipsado por el Golf con motor de gasolina, que parte desde 27 000 €. Esto genera la pregunta sobre si vale la pena pagar más por la propulsión eléctrica cuando existe un hatchback convencional más económico.
La situación se complica con competidores como el Tesla Model 3, que por un precio similar ofrece mayor tamaño, mayor aceleración y más autonomía. Sin las recientes bajadas de precio del ID.3, sus ventas serían muy limitadas.
La depreciación que pesa
Los colegas de Auto Bild analizaron ambos vehículos desde el punto de vista del uso cotidiano: dinámica, confort y, especialmente, la pérdida de valor tras cuatro años y 60 000 km. Según sus estimaciones, el Golf pierde alrededor de 18 000 €, mientras que el ID.3 pierde unos 21 000 €. Estas cifras parecen bastante optimistas. En el mercado real, los ID.3 de cuatro años suelen venderse por cerca de 15 000 €, a pesar de haber tenido un precio inicial mucho mayor. Los Golf de la misma edad también pierden valor, pero de forma notablemente más moderada.
Al revisar anuncios reales, la diferencia en depreciación entre vehículos de combustión interna y eléctricos puede alcanzar entre 10 000 y 15 000 €, lo que inclina la balanza económica en contra del eléctrico.

Comparación en carretera
El ID.3 es claramente más ágil: sus 204 hp frente a los 150 hp del Golf se notan de inmediato en aceleración. Sin embargo, al hablar de velocidad máxima o autonomía real, el panorama cambia. El Golf, con un tanque de 50 litros y un consumo promedio real de 5,8 l/100 km, logra recorrer aproximadamente 860 km. El ID.3, con batería de 59 kWh, alcanza unos 360 km. Esta diferencia se hace evidente en cada viaje que supera el ámbito regional.
La carga del Volkswagen eléctrico tampoco destaca: máximo de 125 kW, solo disponible entre el 10 % y el 80 % de carga. En condiciones de frío, el tiempo de espera aumenta considerablemente.
Ahorro y conclusión general
Es cierto que el costo de la energía es menor en el eléctrico, lo que puede generar un ahorro aproximado de 2 000 € en cuatro años. Sin embargo, el seguro suele ser más caro, el mantenimiento no resulta más económico y la depreciación es mucho más pronunciada. Incluso con los cálculos más favorables, los periodistas alemanes reconocieron al Golf como ganador: más práctico y ventajoso a largo plazo.
Las razones detrás del resultado
A pesar de las enormes inversiones en vehículos eléctricos, la realidad sigue siendo clara. Los usuarios priorizan autonomía, repostaje rápido y costos predecibles. El Golf cumple con estos requisitos de forma efectiva. El ID.3, aunque cuenta con el respaldo de la marca y la prensa, aún no logra ofrecer una alternativa plenamente convincente frente a los hatchbacks tradicionales de gasolina. Es posible que en futuras generaciones esto cambie, pero en la actualidad el modelo de combustión mantiene una posición más sólida.