
Como medida adicional, la marca ha vuelto a recurrir a una solución conocida del pasado: el bloqueo mecánico del volante. Este paso demuestra que, incluso con el avance de los sistemas electrónicos, los métodos físicos de protección siguen siendo relevantes.
Razones para el regreso a soluciones mecánicas
En Australia, el Land Cruiser se ha convertido en uno de los objetivos más atractivos para los ladrones. A pesar de contar con alarmas modernas, inmovilizadores y sistemas de acceso sin llave, los delincuentes encuentran formas de burlar la electrónica. Por ello, Toyota decidió complementar las medidas de protección estándar con una barrera mecánica simple pero visible.
Una situación similar se observó en la década de 1990, cuando los sistemas electrónicos eran menos avanzados. En aquel entonces se popularizaron los llamados "clubs" o barras de volante: dispositivos que bloquean físicamente el giro del volante. Precisamente este principio sirvió de base para el nuevo accesorio.

Versión moderna del clásico candado
El nuevo bloqueo fue desarrollado específicamente para el Land Cruiser 300 y se ofrece como accesorio original Toyota. El dispositivo está fabricado con acero de alta resistencia utilizado en la industria automotriz, lo que aumenta su resistencia al impacto mecánico.
A diferencia de las construcciones antiguas, la versión moderna cuenta con cuatro puntos de fijación, lo que mejora la estabilidad del candado en el volante. El mecanismo de resorte integrado permite extender el elemento de fijación de forma suave sin requerir un esfuerzo considerable.

Materiales y efecto visual
La superficie del bloqueo está recubierta con una capa de polímero suave resistente a la abrasión y al desgaste diario. Esto reduce el riesgo de dañar los elementos del interior. El color rojo brillante no fue elegido al azar: el dispositivo es claramente visible a través del vidrio y cumple una función de disuasión visual.

Características de uso y limitaciones
El candado se suministra con un juego de llaves mecánicas, y aquí radica un detalle importante. El fabricante no contempla la elaboración de duplicados, por lo que, en caso de pérdida de las llaves, lo más probable es que el propietario tenga que reemplazar el candado completo.
En el pasado, los cilindros de estos candados se consideraban el punto débil del sistema, ya que los ladrones experimentados conocían métodos para abrirlos. Según medios australianos, Toyota tomó esta decisión de forma consciente, dado que los sistemas electrónicos de protección resultan cada vez más vulnerables.

Complemento, no reemplazo de la electrónica
Es importante destacar que el bloqueo mecánico no se considera una alternativa a los sistemas electrónicos modernos. Funciona como complemento, añadiendo una capa adicional de protección e incrementando el tiempo necesario para cometer el robo. El factor tiempo suele ser decisivo para los delincuentes.

Conclusión
El regreso del bloqueo mecánico de dirección para el Toyota Land Cruiser refleja un enfoque pragmático hacia la seguridad. La utilización de soluciones comprobadas en una ejecución moderna permite reforzar la protección de los vehículos en escenarios donde los sistemas electrónicos por sí solos resultan insuficientes.