
La última novedad es la variante GT S, que se sitúa en una posición intermedia entre las opciones clásicas orientadas al confort y las modificaciones deportivas más radicales. Esta versión resulta especialmente interesante por la forma en que la marca británica combina una potente cadena cinemática híbrida con un chasis mejorado.
Posición del GT S en la jerarquía del modelo
En la generación actual del Continental GT, la versión S se ubica entre los GT y GT Azure básicos, enfocados en desplazamientos tranquilos, y el más dinámico GT Speed, así como el más lujoso GT Mulliner. De esta manera, el GT S está concebido como una opción versátil para quienes buscan reacciones más vivas y mejor manejo sin sacrificar el nivel de confort ni el estatus de gran turista clásico.
Cadena cinemática y transmisión
El Continental GT S se basa en la cadena cinemática High Performance Hybrid, ya conocida en las versiones base del modelo. Combina un V8 de gasolina de 4.0 litros con un motor eléctrico, entregando una potencia combinada de 680 caballos de fuerza y 930 Nm de par motor. La tracción se transmite a las cuatro ruedas mediante una transmisión robotizada de doble embrague y ocho velocidades.
A pesar de contar con las mismas cifras nominales que el GT estándar, en la versión S el potencial de la cadena cinemática se aprovecha mejor gracias a ajustes diferentes en el chasis y en los sistemas auxiliares.
Suspensión y tren de rodaje
El principal enfoque del Continental GT S está en el comportamiento dinámico. El vehículo equipa de serie suspensión neumática con elementos de doble cámara y amortiguadores adaptativos, complementada por un sistema de estabilizadoras activas de 48 voltios en ambos ejes.
Entre el equipamiento también se incluyen:
- sistema de dirección en las ruedas traseras;
- distribución activa del par motor;
- diferencial autoblocante controlado electrónicamente;
- sistema de escape deportivo.
Gracias a estas características, el Continental GT S acelera de 0 a 100 km/h en 3.5 segundos y alcanza una velocidad máxima de 306 km/h, mientras que la versión base está limitada a 270 km/h.

Características exteriores e interiores
Las diferencias del GT S respecto a otras versiones son visibles en el diseño exterior. El equipamiento de serie incluye parrilla oscurecida, elementos decorativos negros en la carrocería y el emblema alado «B» en acabado oscuro. El mismo tratamiento se aplica a faros, luces traseras y salidas de escape.
En el interior se utiliza en mayor medida el material Dinamica con textura similar al ante, junto con chapa de madera en negro brillante. Como es habitual en Bentley, se ofrecen amplias posibilidades de personalización para adaptar el habitáculo a las preferencias del propietario.
Coupé y descapotable
Al mismo tiempo que el coupé Continental GT S, la marca presentó la versión abierta GTC S, que conserva todas las características técnicas del modelo y añade el clásico nivel de confort de Bentley en formato descapotable.
Conclusión
El Bentley Continental GT S representa una evolución equilibrada de la gama, apostando por un chasis mejorado y ajustes más deportivos sin renunciar a la potente cadena cinemática híbrida. Se espera que su precio ronde los 250 000 euros en el mercado europeo, lo que corresponde a su posicionamiento intermedio entre las versiones más orientadas al confort y las más dinámicas del Continental GT.