Desventajas Nissan Rogue II 2013–2020: problemas de CVT y modelos importados de EUA | automotive24.center

Desventajas y problemas reales del Nissan Rogue II (2013–2020) — lo que debes saber antes de comprar uno usado

Las fallas del Nissan Rogue de segunda generación son tema constante entre dueños, sobre todo quienes buscan un modelo seminuevo confiable

twitter facebook whatsapp linkedin

El Nissan Rogue 2013–2020 trae consigo varios defectos típicos de los SUV compactos japoneses, como una transmisión delicada y electrónica caprichosa. Al buscar un Rogue usado en México, es clave considerar las realidades locales: carreteras en mal estado en muchas zonas, tráfico intenso en ciudades grandes y la gran cantidad de unidades importadas de Estados Unidos.

1. Principales defectos de la generación

Los puntos débiles más comunes

La segunda generación del Nissan Rogue (T32, 2013–2020) acumula varios problemas recurrentes reportados por miles de propietarios en foros, sitios como Opinautos y quejas ante autoridades.

Primero, el consumo de combustible está por encima del promedio en su segmento. El motor 2.5 litros QR25DE gasta en ciudad alrededor de 8–10 km/l, y en carretera 12–14 km/l, lo que eleva bastante los gastos de operación, sobre todo con los precios actuales de la gasolina Magna y Premium en México.

Segundo, el sistema multimedia y navegación están desfasados. Las versiones tempranas de NissanConnect tienen pantallas pequeñas (5–7 pulgadas), interfaz lenta y fallas frecuentes: congelamientos, desconexiones Bluetooth y errores en el GPS. El restyling 2017 incorporó Apple CarPlay y Android Auto, pero solo en versiones altas.

La corrosión es otro punto negativo, especialmente en unidades importadas de EUA que vienen de zonas con sal en invierno. El óxido aparece en el piso, arcos de rueda y costados después de 5–8 años. En México, el clima húmedo en costas y el uso de sal en algunas carreteras del norte agravan el problema.

Otra queja muy común es la pobre insonorización. Ruido de rodadura, viento y motor se filtran al habitáculo a partir de 100–110 km/h, haciendo cansados los viajes largos. La situación mejoró un poco después de 2017, pero muchos dueños agregan material anti-ruido por su cuenta.

El mantenimiento puede salir caro, sobre todo en transmisión y electrónica. La CVT Xtronic es el talón de Aquiles: se sobrecalienta en tráfico pesado, presenta jalones, pérdida de potencia y puede fallar por completo. Reparación o cambio ronda los $80,000–$150,000 MXN. Otros fallos frecuentes: compresor de A/C, actuadores de la calefacción (aire frío/caliente desbalanceado), desgaste prematuro de suspensión (amortiguadores, bujes a los 50–80 mil km) y consumo excesivo de aceite después de 100–150 mil km.

La electrónica también da dolores de cabeza: activaciones falsas del frenado automático de emergencia (AEB), fallas en sensores ABS y problemas en el sistema multimedia. La pintura y barniz son débiles: rayones y saltaduras de piedras aparecen rápido.

2. Fallas por año y versión

¿Qué años revisar con lupa?

Los problemas varían según el año. Los modelos iniciales (2013–2016) concentran más quejas por componentes menos refinados. Según reportes de dueños y datos de seguridad, 2013 es el peor: más fallas en CVT (pérdida de potencia, fallos totales), A/C y sensor de nivel de combustible. Muchas transmisiones se cambiaron antes de los 150 mil km.

2014–2015 repiten patrón: CVT, A/C y desgaste de interiores (plásticos). 2016 suma ruidos en suspensión delantera al girar. Cada uno de estos años acumula cientos de quejas y varios llamados a revisión.

El restyling 2017 trajo mejoras: CVT más robusto con mejor enfriamiento, insonorización reforzada y electrónica actualizada (incluyendo ProPILOT en algunas versiones). Aun así, la transmisión sufre con manejo agresivo. 2018 destaca por frenadas intempestivas sin razón. 2019–2020 son los más sólidos del ciclo, aunque la CVT siempre necesita revisión cuidadosa.

Las versiones híbridas (desde 2017) son raras en México y traen vibraciones del motor y reparaciones más complejas.

Ten mucho cuidado con 2013–2016 de alto kilometraje. Mejor optar por unidades post-2017 con historial completo.

3. Particularidades del mercado mexicano

El panorama de seminuevos en México

En México, la mayoría de Nissan Rogue 2013–2020 usados son importados de Estados Unidos (muchos vía subastas como Copart), y varios llegan con historial de choques. Esto afecta el estado: reparaciones de calidad variable, paneles mal alineados y defectos ocultos.

El estado de la carrocería es crítico. La corrosión por sal estadounidense se acelera con humedad y condiciones de carreteras mexicanas. Revisa siempre el piso, arcos y costados en elevador. El historial de servicio suele ser incompleto o dudoso — exige reporte Carfax o AutoCheck para los importados.

Refacciones originales para CVT y electrónica son caras, aunque hay buenas alternativas (Bosch, KYB). Mantenimiento recomendado: cambio de aceite motor cada 8–12 mil km, fluido CVT cada 40–60 mil km para alargar su vida.

El kilometraje real a veces está alterado — verifica desgaste de pedales, volante y asientos. Las versiones base S a veces se venden con accesorios no originales. Ofertas en el mercado: cientos de anuncios en sitios como Mercado Libre, seminuevos.com y Kavak, con precios aproximados de Oriente approximate de mercado para México $250,000–$450,000 MXN para modelos 2017–2020 en buen estado, dependiendo de kilometraje y equipamiento (más alto para unidades bien cuidadas y bajos km).

4. Qué se puede arreglar y presupuesto realista

Presupuesto para dejarlo en buen estado

Muchos defectos se pueden corregir, pero implican inversión. Mejorar la insonorización (puertas, arcos y piso) cuesta alrededor de $15,000–$35,000 MXN.

Actualizar el sistema multimedia con una pantalla Android con CarPlay: $8,000–$20,000 MXN. Combatir corrosión con tratamiento anticorrosivo y retoques de pintura: $10,000–$30,000 MXN según extensión.

Cambio de amortiguadores (par): $8,000–$15,000 MXN, bujes $2,000–$5,000 MXN. Mantenimiento preventivo CVT (fluido + filtro): $4,000–$8,000 MXN; reparación completa o cambio: $80,000–$150,000 MXN.

Presupuesto realista para un buen ejemplar: Oriente approximate de mercado para México $300,000–$450,000 MXN por un 2017–2020 en condiciones decentes. Suma $20,000–$50,000 MXN extra para mejoras inmediatas (insonorización, anticorrosivo, servicios pendientes).

5. Conclusión: ¿vale la pena comprarlo? Mejores y peores versiones

Recomendaciones finales

El Nissan Rogue II sigue siendo una opción razonable en 2025–2026 si lo eliges con cuidado. Es espacioso, tiene motor duradero y buena capacidad para familia, pero exige inspección exhaustiva.

Apunta a modelos 2017–2020 con menos de 120 mil km, historial completo y diagnóstico de CVT/suspensión limpio. Evita 2013–2016 de alto kilometraje y procedencia dudosa.

Las versiones más recomendadas: SV o SL con AWD. En la revisión, enfócate en: prueba de manejo (busca jalones en CVT), elevador (corrosión y fugas), funcionamiento de electrónica (AEB, multimedia) y documentos (Carfax o historial).

Con buen mantenimiento, un buen ejemplar puede superar los 250–300 mil km sin dramas mayores. Si no puedes verificar el estado de la transmisión, mejor pasa — el riesgo es alto.