
En el artículo se analizan las modificaciones que recibió uno de los automóviles de producción más raros de la actualidad y cómo el paquete aerodinámico adicional se integra en el concepto original del modelo.
Una base poco común para el tuning
El Koenigsegg Jesko por sí mismo se encuentra entre los hiperautos más exclusivos. El fabricante sueco limitó la producción a 125 unidades, y las versiones orientadas a pista ya incorporan de fábrica un avanzado kit aerodinámico. Por esta razón, la aparición de un proyecto de tuning externo para el Jesko se considera un evento poco habitual incluso dentro del segmento de automóviles ultraexóticos.
Mansory, conocida por sus interpretaciones audaces y a menudo radicales del diseño, optó por no intervenir en la mecánica y centró sus esfuerzos en el desarrollo visual y aerodinámico de la carrocería. El resultado es un paquete integral de modificaciones exteriores compuesto por 17 nuevos elementos en fibra de carbono.

Aerodinámica y apariencia exterior
El Jesko base, especialmente en la configuración Attack, ya presenta un marcado carácter aerodinámico. Mansory potenció este efecto al incorporar un splitter delantero ampliado, elementos aerodinámicos laterales adicionales, faldones laterales prolongados y un difusor trasero más voluminoso con luz antiniebla central.
Entre las soluciones menos evidentes pero técnicamente relevantes se encuentran las cubiertas en las tomas de ventilación de los guardabarros delanteros, un elemento guía central que optimiza el flujo de aire hacia los canales laterales y una toma de aire en el techo rediseñada. El alerón trasero mantuvo su forma característica, pero incorporó elementos adicionales, y el borde posterior se extendió para lograr una separación más estable del flujo de aire.
Visualmente, el Jesko modificado guarda similitud con las evoluciones recientes de fábrica del modelo, donde también se prioriza una mayor carga aerodinámica y un perfil más agresivo.
Esquema de color e interior
El ejemplar presentado está pintado en un tono beige claro, que según el taller se inspira en los paisajes desérticos. El interior contrasta con una tapicería en tonos azul intensos, aunque no se han publicado imágenes detalladas del habitáculo.
Es importante destacar que el proyecto de Mansory se limita exclusivamente a modificaciones en la carrocería y en la aerodinámica. La parte técnica no recibió ninguna intervención.



Tren motriz sin cambios
Bajo el panel trasero continúa instalado el motor V8 biturbo de cinco litros. Dependiendo de la configuración, desarrolla hasta 1193 kW, equivalentes a 1622 caballos de fuerza. La entrega de potencia y los ajustes del chasis permanecen completamente fieles a los parámetros originales de Koenigsegg.
Conclusión
El primer proyecto de Mansory sobre el Koenigsegg Jesko muestra un intento por complementar de forma sutil un hiperauto ya extremo, sin alterar su filosofía técnica. El paquete aerodinámico adicional resalta el carácter del modelo y se mantiene como una propuesta poco común para un círculo reducido de propietarios.