Reseña del propietario Саша
1 Propietario
25 enero 2026
barata de cargar, ágil en ciudad, prácticamente no se avería, pequeña y cabe en cualquier sitio, calienta rápido en invierno, consumo realmente de risa
insonorización nula, en autopista da miedo pasar de 100, autonomía cae muchísimo en invierno, plástico interior durísimo, atrás muy apretados, acelera despacio
Compré este cochecito porque la gasolina ya me tenía harto con los precios, y casi siempre conduzco por Kiev al trabajo y a dejar/recoger a los niños del cole, y alguna vez a la casa de campo cerca de Bila Tserkva. Pensé en pillar un utilitario gasolina de segunda mano, pero leí sobre eléctricos y me dije — ¿por qué no?, el Spring es el nuevo más barato y encima con garantía. Lo cogimos con financiación, la verdad; mi mujer al principio puso mala cara diciendo que "parece una banqueta china", pero luego se acostumbró.
Los primeros días fueron rarísimos. Te sientas y está en completo silencio, como si se hubiera calado, solo pita al arrancar. Lo comparaba con mi antiguo Logan: aquel hacía ruido y olía mal, aquí silencio total y empuja desde el primer momento sin cambiar marchas. Al principio hasta me reía — vas conduciendo y piensas "a ver si se para de golpe". Pero no, sigue y sigue. La sensación es de "¡guau, ha llegado el futuro!", aunque al mismo tiempo "bueno, tampoco es para tanto, no es ciencia ficción".
En ciudad es una maravilla: aparcar es un placer, se mete en patios estrechos sin problema. En invierno la batería pierde mucha autonomía, en vez de 220-230 km reales haces 140-160, pero me llega porque lo cargo por la noche en casa con tarifa barata. En autopista ya no tanto: a partir de 110 el viento aúlla, adelantar camiones da algo de respeto, así que voy a 90-100 y listo. Consumo en verano 11-12 kWh/100 km, en invierno sube hasta 18, pero sigue siendo mucho más barato que la gasolina de antes.
Hace poco vino mi suegro del pueblo, fuimos cuatro con maletas — él atrás refunfuñando que no le cabían las piernas, pero llegamos bien, y los niños se durmieron enseguida por el silencio. Otra vez me pilló un aguacero en la carretera de Boríspil, charcos hasta las rodillas, y el coche siguió tranquilo, sin ahogarse como los antiguos, solo salpicaduras y ya. Me alegró que no me fallara.
Lo que molesta es el ruido de ruedas y viento, a veces parece que vas en una lata de conservas. El plástico es todo duro y ya tiene arañazos de las llaves de mi mujer. Y esa carga lenta en enchufe normal — se pasa media noche enchufado para amanecer lleno. Lo he cargado rápido un par de veces: bien, pero sale caro si lo haces a menudo.
En resumen, llevo dos años con él y no me arrepiento de haberlo comprado, pero si tuviera que elegir ahora quizá miraría algo con más potencia por el mismo dinero. Para ciudad y trayectos cortos es ideal, para viajes largos mejor no. Bueno, qué le vamos a hacer, al menos ya no se me vacía el bolsillo en la gasolinera.