
Sin embargo, si somos honestos, suele ofrecer más frustraciones que beneficios reales. El teléfono se calienta, carga lentamente y, ante cualquier maniobra brusca, tiende a deslizarse hacia algún lugar bajo los asientos. Al final, en lugar de comodidad, genera molestia y la necesidad constante de recolocar el smartphone en la base.
Por qué la mayoría de las soluciones decepcionan
El problema es prácticamente el mismo en todos los casos: el teléfono no queda realmente fijado dentro del vehículo. El auto acelera, frena y toma curvas, mientras que la superficie de inducción actúa como si el coche estuviera detenido. En el mejor de los casos, el smartphone se desplaza y deja de cargar; en el peor, cae y golpea el plástico del interior.
En ocasiones la situación llega a ser absurda. Basta observar autos deportivos diseñados para soportar fuerzas laterales importantes: allí, la base de carga suele ser el elemento más débil del habitáculo. El vehículo puede comportarse con precisión, pero el teléfono sobre la superficie no se mantiene en su lugar. Resulta llamativo, ya que resolver este inconveniente técnicamente es posible desde hace tiempo.
Nissan lo hizo correctamente por primera vez
Aquí es donde entra Nissan, una marca de la que en los últimos años no se esperan grandes avances tecnológicos. Por eso resulta más sorprendente que sea precisamente Nissan quien haya perfeccionado la carga inalámbrica en automóvil. En los modelos Pathfinder y Murano del año 2026, la marca japonesa incorporó el estándar Qi2 con fijación magnética.
El concepto es simple y efectivo: la base de carga cuenta con un anillo magnético al que el smartphone se adhiere de manera firme. No hay deslizamientos, saltos ni búsqueda del teléfono por el habitáculo. Basta colocarlo y permanece en su lugar incluso durante una conducción dinámica.
Enfriamiento y velocidad: dos ventajas adicionales
Pero hay más. Nissan se convirtió en el primer fabricante en integrar enfriamiento activo en el sistema de carga inalámbrica. Un ventilador incorporado monitorea la temperatura tanto de la base como del smartphone, evitando el sobrecalentamiento y manteniendo la velocidad de carga sin reducción.
La potencia del sistema es de 15 W, un valor considerable en el contexto automotriz. Lo que antes podía tomar casi cuatro horas para pasar del 10 al 90 %, ahora requiere aproximadamente hora y media. Para viajes largos, la diferencia es notable.
Compatibilidad y detalles a considerar
Existe una limitación: Qi2 no es compatible con todos los smartphones. Funciona con iPhone a partir del modelo 12, los Google Pixel más recientes y dispositivos Android equipados con fundas magnéticas compatibles. La base se ubica en la parte inferior de la consola central y el estado de carga se indica mediante un indicador claro y sencillo.
¿Por qué tardaron tanto en implementarlo?
La pregunta más lógica es por qué los fabricantes tardaron tanto en adoptar la carga magnética. La idea no es nueva: Apple utilizó MagSafe en portátiles desde mediados de los 2000 y la llevó a smartphones en 2020. En el sector automotriz, sin embargo, permaneció como concepto de exhibición durante mucho tiempo.
Ahora la tecnología finalmente llega a vehículos de producción en serie. Queda por ver cuándo Nissan anunciará precios y cuándo incorporará este sistema en los modelos destinados al mercado europeo. Es de esperar que se convierta en un estándar de la industria y no en una característica excepcional.