
El grupo Stellantis, que agrupa marcas como Opel, Peugeot, Citroën y Alfa Romeo, está ampliando nuevamente su oferta de vehículos con motores diésel. Esta decisión responde a la demanda persistente de este tipo de propulsión y a sus ventajas operativas, especialmente en los segmentos de vehículos familiares y comerciales.
Razones del declive de popularidad del diésel
Durante la última década, los motores diésel han estado bajo presión por normativas ambientales y cambios en las prioridades del mercado. Los fabricantes se han centrado en el desarrollo de tecnologías híbridas y eléctricas, lo que ha provocado una reducción en el número de versiones diésel. En algunos países, las restricciones a la circulación de vehículos con este tipo de motor han sido un factor adicional en la disminución de su presencia en el mercado.
Sin embargo, las características técnicas de los motores diésel siguen siendo demandadas. Ofrecen alta eficiencia, especialmente en trayectos largos, y proporcionan una autonomía considerable sin necesidad de repostajes frecuentes. Esto los hace ideales para su uso en autopistas y en el transporte comercial.

Ventajas prácticas de los vehículos diésel
Los motores diésel se han utilizado tradicionalmente en vehículos de tamaño medio y grande gracias a sus características operativas. Las principales ventajas incluyen:
- menor consumo de combustible en viajes largos;
- alto par motor a bajas revoluciones;
- mayor autonomía entre repostajes;
- funcionamiento eficiente bajo carga constante;
- características adecuadas para uso comercial.
Estas cualidades resultan especialmente relevantes en familiares, monovolúmenes y vehículos destinados al transporte de carga o viajes de larga distancia. En estas condiciones, los motores diésel siguen siendo una de las soluciones más eficientes.
El regreso de los diésel a la gama Stellantis
Stellantis ha comenzado a reincorporar progresivamente motores diésel en sus modelos actualizados. Por ejemplo, los Opel Astra y Peugeot 308 han recuperado el motor diésel de 1.5 litros con aproximadamente 130 caballos de fuerza. Este propulsor combina eficiencia en consumo y un rendimiento suficiente para el uso cotidiano.

Además, modelos de mayor tamaño, incluidos monovolúmenes y vehículos comerciales, también han incorporado versiones diésel. Esto aplica a vehículos como el Opel Zafira, así como a modelos de Peugeot y Citroën construidos sobre la misma plataforma. Estos vehículos se utilizan frecuentemente para el transporte de pasajeros y mercancías, donde la eficiencia de combustible y la autonomía son factores clave.
Respuesta a la demanda y características del mercado
A pesar del avance de las tecnologías alternativas, la demanda de vehículos diésel se mantiene. Muchos compradores siguen optando por este tipo de automóviles por su eficiencia en consumo y comodidad en desplazamientos de larga distancia. En determinados segmentos, especialmente entre clientes corporativos, el diésel continúa siendo la opción preferida.
También juega un papel importante la reducción de la competencia en este segmento. Algunos fabricantes han disminuido la producción de modelos diésel, lo que ha abierto oportunidades adicionales para las marcas que deciden mantener su oferta.

Conclusiones
La decisión de Stellantis de ampliar su oferta de vehículos diésel refleja una adaptación a las condiciones actuales del mercado y al mantenimiento de la demanda de este tipo de motores. A pesar del desarrollo de las tecnologías eléctricas, los motores diésel siguen siendo relevantes gracias a su eficiencia y practicidad. El regreso de estos propulsores a las gamas de modelos demuestra que el mercado automovilístico continúa utilizando diferentes tipos de sistemas de propulsión según las necesidades de los usuarios.