
Una serie de decisiones de la empresa —desde la gama de modelos hasta la calibración de los asistentes electrónicos— se perciben cada vez más como factores que restan atractivo a los vehículos Honda para su base de clientes leales. Este artículo analiza las principales razones por las que la posición de la marca en Europa sigue debilitándose.
Caída en ventas y reducción de la gama de modelos
En los primeros diez meses de 2025, las ventas de Honda en Europa fueron inferiores a 47,000 unidades, lo que representa un nuevo descenso respecto al año anterior. Para ponerlo en perspectiva, modelos individuales de marcas generalistas venden más que toda la gama europea de Honda junta.
En la práctica, el grueso de las ventas lo sostiene el compacto Honda Jazz. Su peso en las estadísticas resalta lo limitado de la oferta actual y la ausencia de modelos verdaderamente masivos en segmentos clave.
Apuesta total por la hibridación y aumento de precios
Una de las características estratégicas de Honda ha sido orientarse casi por completo a sistemas de propulsión híbridos. En el contexto europeo, esto ha provocado un incremento notable en los precios. El compacto Jazz híbrido arranca en alrededor de 25,000 euros, mientras que el Civic parte de unos 35,000 euros.
Sin embargo, la hibridación no siempre trae ventajas claras que justifiquen el sobreprecio para el comprador final, sobre todo considerando los costos de mantenimiento más altos y la falta de versiones alternativas no híbridas.
Intelligent Speed Assistance y su implementación estricta
Merece atención especial la forma en que Honda ha implementado el Intelligent Speed Assist (ISA), obligatorio en los autos nuevos de la Unión Europea desde 2024. La mayoría de las marcas permite desactivarlo rápidamente con un botón dedicado o un menú sencillo.
En los modelos Honda, el ISA es mucho más rígido. Para desactivarlo hay que entrar al menú cada vez y desactivar el reconocimiento de señales de tráfico. En las versiones actualizadas del Civic, esa opción ha desaparecido por completo: el sistema permanece siempre activo y responde a los límites detectados, incluso si los lee de forma incorrecta.
Consecuencias prácticas para los conductores
- alertas sonoras constantes por lectura errónea de señales;
- sin forma rápida de desactivarlo al encender el motor;
- necesidad de soluciones drásticas, como desactivar completamente la navegación.
Contraste con el enfoque de otras marcas
Muchas automotrices cumplen formalmente con la normativa, pero facilitan el manejo de los asistentes electrónicos. Honda, en cambio, ha optado por la versión más estricta, dejando muy poca flexibilidad al conductor.
Conclusión
La caída en ventas de Honda en Europa no se debe a un solo factor, sino a una combinación de decisiones: gama reducida, precios más altos por la hibridación y una calibración inflexible de los sistemas de seguridad obligatorios. En un mercado altamente competitivo, estas características afectan directamente la percepción de la marca y sus perspectivas futuras.