
Las cifras del último año revelan que la compañía enfrenta una desaceleración prolongada de la demanda, un fenómeno que afecta no solo a Tesla, sino también a la mayoría de sus competidores directos.
Dinámica de ventas de Tesla
Durante el año completo, Tesla entregó 1,636,129 vehículos, de los cuales 418,227 corresponden al último trimestre. Estos números representan el segundo año consecutivo de caída en entregas respecto al período anterior. Si el año previo el descenso fue leve, en 2025 la baja alcanzó 8.5% anual, acelerándose hasta 15.6% en el cuarto trimestre.
Un factor adicional de presión fue que la producción superó las ventas reales. Solo en el cuarto trimestre, la empresa fabricó 434,358 unidades —16,131 más de las que logró entregar—. Esta diferencia señala acumulación de inventarios y la necesidad de incentivos para reactivar la demanda.
Debilidades en la gama de modelos
La mayor parte de las ventas sigue concentrada en los Model 3 y Model Y. El resto de la oferta muestra resultados notablemente más débiles. Las entregas combinadas de los demás modelos en el cuarto trimestre fueron apenas 11,642 unidades, 50% menos que el año anterior. En esta categoría se incluyen proyectos recientes como el Cybertruck, que aún no han logrado mover significativamente la aguja.
Situación de la competencia
A pesar de las dificultades de Tesla, su posición luce relativamente estable frente a otros fabricantes de eléctricos. Rivian entregó 9,745 vehículos en el cuarto trimestre, lo que representa una caída de 31.3% interanual. Las ventas anuales de Rivian bajaron 18.1% hasta 42,247 unidades. Tendencias similares se observan en otras marcas occidentales, mientras que los fabricantes chinos mantienen sus volúmenes gracias al fuerte apoyo de su mercado interno.
Contexto general
El menor interés por los vehículos eléctricos coincidió con un ritmo más lento de renovación de gamas y el debilitamiento de los incentivos que antes impulsaban la demanda. Por ahora, Tesla no cuenta con otra división de negocio de escala comparable que compense la debilidad en su segmento automotriz principal.
Conclusión
Los datos actuales indican que tanto Tesla como todo el sector de vehículos eléctricos atraviesan una fase de corrección. Las ventas disminuyen, la competencia se intensifica y el crecimiento futuro dependerá de nuevas actualizaciones de modelos y de una mejor adaptación a las preferencias cambiantes de los consumidores.