
Ha aparecido en venta un coupé Veneno que, durante más de diez años, prácticamente no se utilizó para su propósito original. La historia de este automóvil ilustra claramente cómo los superdeportivos raros pasan de ser vehículos a convertirse en objetos de inversión.

Origen y características del modelo
El Lamborghini Veneno fue creado como proyecto conmemorativo y desde el principio no se concibió como un modelo de producción masiva. El automóvil se basa en la plataforma del Aventador, aunque su diseño exterior y construcción fueron completamente rediseñados. El coupé cuenta con un motor V12 atmosférico de 6.5 litros que desarrolla 750 caballos de fuerza. La potencia se transmite mediante un sistema de tracción integral.
En total se fabricaron cinco coupés Veneno, de los cuales solo tres llegaron a manos de clientes privados. Los demás ejemplares permanecieron en poder del fabricante. Desde el momento del anuncio quedó claro que el modelo estaba orientado no al uso activo, sino a coleccionistas.

Un automóvil que casi no ha rodado
El ejemplar puesto a la venta se distingue por su kilometraje mínimo. Según el vendedor, el automóvil ha recorrido apenas 204 kilómetros. En los últimos nueve años ha acumulado solo alrededor de 24 kilómetros. El vehículo no ha sido utilizado en circuitos de carreras y, en esencia, ha pasado la mayor parte del tiempo en almacenamiento.
Este tipo de uso es habitual en superdeportivos ultrarraros, cuyos propietarios buscan preservarlos en el estado más original posible. Como resultado, el automóvil se mantiene técnicamente nuevo a pesar de su antigüedad.

Precio y contexto de mercado
El Veneno no es la primera vez que se pone a la venta y en este tiempo ha cambiado de varios propietarios. En cada ocasión el precio ha sido notablemente superior al anterior. El vendedor actual, un particular de Estados Unidos, lo ofrece por 16.9 millones de dólares.
Para comparación, cifras de esta magnitud suelen asociarse con autos históricos raros de mediados del siglo XX. En este caso se trata de un superdeportivo con poco más de diez años. El precio solicitado es casi el doble de aquel por el que uno de sus anteriores propietarios intentó vender el mismo automóvil en 2017.

Valor de colección por encima de la practicidad
El diseño inusual del Veneno a menudo se compara con automóviles fantásticos de películas, pero es precisamente su apariencia extravagante y su tirada mínima las que han convertido al modelo en reconocible y codiciado entre coleccionistas. Para este tipo de compradores, la dinámica en carretera es menos relevante que la exclusividad y el potencial de apreciación de valor.

Conclusión
El Lamborghini Veneno confirma una vez más su estatus como automóvil que existe fuera de la lógica convencional del mercado automovilístico. Su kilometraje mínimo, producción limitada y rápido incremento de precio lo convierten más en un objeto de colección que en un medio de transporte.