Planta europea de baterías detenida — Noticias mundiales del automóvil | automotive24.center

Otra planta europea de producción de baterías ha cesado operaciones de facto

En Europa sigue reduciéndose el número de proyectos para la fabricación de baterías de tracción para vehículos eléctricos

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Otro ejemplo es la empresa Novo Energy, que formalmente sigue existiendo, pero ha detenido prácticamente toda su actividad y ha despedido a todos sus empleados. La situación ilustra claramente los problemas sistémicos que enfrenta la industria europea de baterías.

Cómo la planta perdió su futuro

Novo Energy fue concebida inicialmente como un proyecto estratégico. La empresa se creó para suministrar baterías de producción propia al grupo automovilístico Volvo. Posteriormente, el fabricante adquirió la compañía en su totalidad, asumiendo el control de su desarrollo y financiación.

Se planeaba que la planta en Gotemburgo alcanzara una producción a gran escala y pudiera fabricar anualmente baterías con una capacidad total de hasta 50 GWh. Estas baterías estaban destinadas a las plantas europeas de Volvo y, potencialmente, a otras marcas del grupo Geely. Sin embargo, en la práctica, el proyecto se enfrentó a limitaciones económicas imposibles de superar.

Razones económicas de la paralización

La producción de baterías en Europa sigue siendo costosa. Los altos precios de la electricidad, los costos laborales y la logística hacen que las baterías europeas sean menos competitivas frente a las producidas en otras regiones. Incluso con el respaldo de un gran grupo automovilístico, fabricar baterías a costos "europeos" resultó no rentable.

Un factor adicional fue la disminución de la demanda de vehículos eléctricos. Las ventas de los principales modelos eléctricos de Volvo se redujeron notablemente en el último año, lo que disminuyó la necesidad de baterías propias. En consecuencia, la compañía no encontró sentido económico en poner en marcha una planta cuya producción sería más costosa que las opciones de suministro alternativas.

Paralización total de las operaciones

Durante el último año, Novo Energy ya había reducido personal, pero ahora se tomó una decisión más drástica. Todos los empleados restantes recibieron notificaciones de despido. La empresa califica lo ocurrido como una "pausa temporal", pero la ausencia de trabajadores y procesos productivos significa en la práctica la congelación indefinida del proyecto.

Representantes sindicales señalan que las esperanzas de reanudar la producción son prácticamente nulas. El cierre de la planta representa una pérdida significativa para la región de Gotemburgo y el oeste de Suecia, donde se esperaban empleos a largo plazo y el desarrollo de infraestructura industrial.

Contexto general en Europa

La historia de Novo Energy no es un caso aislado. Anteriormente, otros proyectos europeos, incluidas empresas de baterías de mayor escala, enfrentaron dificultades similares. Muchos dependían de subsidios y apoyo estatal, pero incluso importantes inyecciones financieras no lograron compensar los problemas estructurales.

Sin un modelo sostenible capaz de operar sin apoyo externo constante, estas empresas quedan vulnerables ante cualquier cambio en el mercado. Una caída en la demanda o un aumento de costos pone rápidamente en duda su viabilidad.

Conclusión

La paralización de Novo Energy demuestra que establecer una producción de baterías competitiva en Europa sigue siendo una tarea compleja. Los altos costos y la demanda inestable de vehículos eléctricos convierten estos proyectos en iniciativas de alto riesgo, incluso con la participación de grandes grupos automovilísticos. Sin cambios estructurales, este tipo de plantas continuará enfrentando los mismos obstáculos.