
Sin embargo, esto es exactamente lo que ha sucedido. Jaguar ha cesado oficialmente la producción de todos sus modelos. No de una sola gama ni de un par de vehículos: de todos. En este momento, la marca no cuenta con ningún automóvil de producción en serie. El siguiente paso aún está por definirse.
Una historia británica llena de capítulos complejos
Jaguar nunca ha tenido un camino sencillo. A lo largo de su trayectoria ha experimentado múltiples cambios de propietarios, estrategias y prioridades, casi siempre acompañados de dificultades. Parece que la marca ha sido constantemente redefinida sin tener siempre claro cuál es su propósito esencial. Los actuales propietarios, Tata Motors, no han sido la excepción.
Oficialmente se trata de una “transformación”. En la práctica, se asemeja a una intervención de gran envergadura con resultados inciertos. La directiva lo presenta como el camino hacia un futuro prometedor, aunque desde fuera parece más bien un salto hacia lo desconocido.
¿Qué ha ocurrido exactamente?
Jaguar sigue el plan anunciado previamente. El primer vehículo de la nueva generación —el conceptual Type 00— no llegará al mercado hasta finales de 2026. Hasta esa fecha, la compañía ha decidido no producir ningún modelo. Los concesionarios se quedan sin vehículos para vender, muchos cerrarán y los que permanezcan probablemente se convertirán con el tiempo en espacios exclusivos para vehículos eléctricos de lujo.
Modelos que ya forman parte del pasado
- XE y XF — retirados de producción
- XJ — discontinuado hace años
- E-Pace — ya no se fabrica
- I-Pace — incluso el buque insignia eléctrico ha sido archivado
El último en resistir fue el F-Pace. Curiosamente, se trataba del modelo con el diseño más antiguo entre la gama reciente de Jaguar. Aun así, no sobrevivió a la reestructuración: los últimos pedidos se han cumplido y la línea de producción se ha detenido.
Despedida del F-Pace y un cierre simbólico
El final tuvo un carácter marcadamente simbólico. En la planta de Solihull se conmemoraron los 90 años de producción de vehículos Jaguar y el décimo aniversario del F-Pace, para después detener completamente las operaciones.
El F-Pace fue un éxito real. Lanzado en 2015 como el primer SUV de Jaguar —una decisión controvertida considerando la presencia de Land Rover en el mismo grupo—, fue bien recibido por el mercado. Con más de 200 mil unidades vendidas, se convirtió en el Jaguar más vendido de la historia de la marca. No un deportivo ni un sedán, sino precisamente un crossover.
¿Qué sigue ahora?
La estrategia actual implica un riesgo considerable. Jaguar lo apuesta todo a modelos eléctricos de alto valor, una nueva imagen de marca y un público renovado. El resultado puede ser un regreso triunfal o una dificultad importante. Los precedentes históricos muestran que, en ocasiones, las decisiones más inesperadas terminan funcionando.
Por el momento, solo cabe constatar que la legendaria marca británica ha iniciado una pausa, dejando tras de sí un punto y aparte muy significativo.