
El habitáculo del Nissan Leaf 2010-2017 combina simplicidad con detalles futuristas que resaltan su carácter 100% eléctrico. En esta nota analizamos a fondo el interior de la primera generación (ZE0/AZE0), con enfoque en el mercado mexicano de autos usados en 2025. A lo largo de los años el Leaf evolucionó, pero mantuvo su gran practicidad para ciudad y familia. Capacidad del maletero, comodidad de asientos y calidad de materiales siguen siendo puntos fuertes incluso hoy.
Materiales y diseño
El interior del Nissan Leaf I destaca por su enfoque en materiales sostenibles: las versiones básicas usan plásticos duros y tapicería de tela, pero incorporan plásticos reciclados y tejidos bio-basados. El tablero es limpio y ergonómico: cuadro de instrumentos digital con indicador de carga en lugar de tacómetro, iluminación azul que refuerza la sensación de vehículo eléctrico. La consola central es minimalista: palanca tipo joystick, pantalla táctil (desde 5 pulgadas en la versión base) para navegación y multimedia, y controles de clima y audio al alcance del conductor. Todo está pensado para facilitar la conducción.
Delante hay buena amplitud y asientos con soporte lateral adecuado, además de ajuste de altura para el conductor. Atrás caben cómodamente dos adultos (distancia entre ejes de 2,700 mm), aunque un tercer pasajero sentirá el piso elevado por la batería. La visibilidad es buena gracias a los amplios cristales, aunque los pilares gruesos y la falta de cámara de reversa en versiones base pueden complicar maniobras. El maletero ofrece entre 330 y 370 litros (según el año), con piso plano al abatir asientos (60/40) y espacio dedicado para el cable de carga. Tras el facelift 2013 el maletero ganó capacidad al reubicar el cargador, volviéndolo más práctico para compras o viajes cortos. En el día a día mexicano —con tráfico intenso y estacionamientos complicados— este interior resulta muy funcional.

Versiones en el mercado mexicano
En el mercado de autos usados en México en 2025, el Nissan Leaf I se encuentra principalmente en versiones americanas (S, SV, SL) y algunas europeas (Visia, Acenta, Tekna). La versión base (S/Visia) incluye asientos de tela con calefacción delantera (muy útil en zonas altas de México), aire acondicionado, sistema de audio con 4 bocinas, Bluetooth, control crucero y espejos/calefacción de volante en muchos casos. La pantalla multimedia es de 5 pulgadas con información básica de estaciones de carga.
La versión intermedia (SV/Acenta) agrega clima automático, cámara de reversa, rines de aluminio, sistema de audio mejorado con 6 bocinas, navegación NissanConnect y servicios remotos (carga y preacondicionamiento). Los asientos son de tela premium y muchos incluyen calefacción trasera.
La versión tope (SL/Tekna) es la más buscada: tapicería de piel, sistema Bose con 7 bocinas, faros LED, cámara 360° Around View Monitor, calefacción en asientos delanteros, traseros y volante, y panel solar en el alerón para carga auxiliar. No tiene techo panorámico, pero muchos incluyen bomba de calor para mayor eficiencia en clima frío. Modelos posteriores agregan monitoreo de punto ciego y alerta de cambio de carril. En México las versiones SV y SL son las favoritas por su excelente relación equipamiento-precio: precios aproximados para modelos 2015-2017 en buen estado rondan los $220,000 – $340,000 MXN (2025).

| Versión | Tapicería | Multimedia | Climatización | Asistencias |
|---|---|---|---|---|
| S / Visia (base) | Tela, calefacción delantera | Pantalla 5", Bluetooth | Aire acondicionado | Control crucero |
| SV / Acenta (intermedia) | Tela premium, calefacción completa | Pantalla 7", navegación | Climatizador automático | Cámara de reversa |
| SL / Tekna (tope) | Piel, calefacción completa | Bose, pantalla 7" | Climatizador con bomba de calor | Cámara 360°, asistencias avanzadas |
Estas versiones muestran la amplia gama que encuentran los compradores mexicanos: desde lo esencial hasta un nivel casi de lujo, siempre con foco en la eficiencia energética.
Evolución del interior por años
Dentro de la primera generación hubo cambios importantes, especialmente con el facelift de 2013 (cambio a AZE0). Antes de 2013 predominaban tonos claros (plástico beige), aislamiento acústico básico y maletero más pequeño (≈330 L) por la ubicación trasera del cargador. Tras el facelift llegaron tonos oscuros más prácticos, asientos traseros más cómodos (+5 cm de espacio para piernas), maletero más grande (≈370 L) y mejor aislamiento acústico (≈20% menos ruido de viento en carretera).
Entre 2015 y 2017 se mejoró la multimedia con pantallas más grandes, mejor integración con smartphones y nuevos colores interiores (gris y negro). También llegó la opción de bomba de calor, que mejora mucho el confort en invierno y reduce el consumo. El cuadro de instrumentos se volvió más informativo. Los modelos post-facelift son los más recomendados en México: mejor aislamiento en carreteras rápidas, maletero más útil y mejor desempeño en climas fríos de montaña.

Debilidades del interior
En autos usados los compradores suelen preguntar por la durabilidad: los plásticos se rayan con facilidad y las telas claras (pre-2013) se ensucian rápido. En condiciones mexicanas (polvo, sol intenso, caminos irregulares) el desgaste es evidente: la tapicería necesita limpieza frecuente y el plástico puede opacarse. Elementos que más se desgastan: volante y palanca de cambios (después de ≈100,000 km), botones multimedia que se pegan por suciedad.
Ruido: el aislamiento base es limitado —a partir de 120 km/h se escucha viento y rodadura, especialmente en carreteras con pavimento irregular. Asientos traseros: el piso elevado incomoda a pasajeros altos y el alerón limita la visibilidad trasera. Cuidados: evitar químicos agresivos para no dañar los materiales eco-friendly. El calor mexicano acelera el envejecimiento del plástico; el frío provoca crujidos. Problemas comunes: ruidos en el tablero, fallos ocasionales en calefacción de asientos. Al comprar en 2025 revisa manchas, grietas, funcionamiento de pantallas y prueba el auto para detectar ruidos.

Conclusión
En 2025 el interior del Nissan Leaf I se siente anticuado frente a los eléctricos actuales (pantallas pequeñas, diseño muy simple), pero sigue siendo funcional, cómodo y práctico para uso urbano. Mantiene su atractivo para quienes buscan un primer eléctrico económico: amplio, silencioso en tráfico y bien equipado con calefacciones para el invierno. La versión ideal en México es la SV: excelente balance entre precio (aprox. $250,000 – $320,000 MXN), equipamiento (climatizador, cámara, navegación) y comodidad, sin pagar extra por piel y Bose de la SL. Al comprar revisa con detalle el estado del interior: plásticos, tapicería, funcionamiento de sistemas y realiza una prueba de manejo para evaluar ruidos. El habitáculo del Nissan Leaf I sigue siendo una opción confiable y económica para entrar al mundo eléctrico en México.