
Producido entre 2015 y 2021, el Tucson de tercera generación se convirtió en un éxito de ventas gracias a su diseño atractivo, buen nivel de equipamiento y versatilidad diaria. Sin embargo, como cualquier modelo, tiene zonas vulnerables que pueden influir en tu decisión de compra. En esta guía repasamos los problemas más reportados, diferencias por año, particularidades del mercado mexicano y consejos prácticos para elegir bien. Para el review completo de generación, ficha técnica e interior, consulta los demás artículos de la serie.
Principales defectos de la generación
Problemas comunes Hyundai Tucson 2016–2021 abarcan aspectos técnicos y de uso cotidiano. Estos son los más frecuentes según dueños:
- Insonorización: Hasta el facelift de 2018 la insonorización es deficiente – ruido de rodadura, motor y viento se nota bastante por encima de 100-110 km/h. Tras la actualización mejoró notablemente, pero en carreteras mexicanas con baches o gravilla el sonido sigue entrando al habitáculo.
- Consumo de combustible: El motor gasolina 2.0 MPI (alrededor de 150-164 hp) gasta 9–12 l/100 km en ciudad, algo elevado para el segmento. El turbo 1.6 T-GDI (177 hp aprox.) es más eficiente (8–9,5 l/100 km), pero exige gasolina premium para evitar detonaciones y problemas a largo plazo, algo no siempre garantizado en todas las gasolineras.
- Sistema multimedia: Las pantallas de 5 pulgadas en versiones base se sienten obsoletas en resolución y velocidad. Incluso las de 7 y 8 pulgadas (pre y post-facelift) pueden presentar lags al usar navegación, Apple CarPlay, Android Auto o Bluetooth.
- Corrosión: La carrocería tiene buena protección de fábrica, pero en zonas de piedrazos (cofre, costados, pasos de rueda) y debajo de los burletes de puertas aparece óxido, sobre todo en autos que han rodado en zonas con humedad alta o cerca del mar.
- Suspensión: La puesta a punto firme (McPherson adelante, multibrazo atrás) ofrece buen manejo, pero transmite muchas vibraciones en caminos irregulares. Las bieletas y bujes de la barra estabilizadora suelen desgastarse entre 50 000 y 80 000 km.
- Transmisión: La caja de doble embrague 7-DCT (en 1.6 T-GDI y diésel) es sensible al sobrecalentamiento en tráfico pesado, generando jalones. La mecánica y la automática convencional son más robustas, pero requieren cambios de aceite puntuales.
- Refacciones: Algunas piezas originales (acoples HTRAC AWD, turbos del 1.6 T-GDI) son caras – desde $8 000 hasta $40 000 MXN o más. Hay alternativas más económicas, pero la calidad varía mucho.
Versiones y años: en qué fijarte especialmente
Las fallas cambian según el año y equipamiento. Los modelos tempranos (2016–2017) pre-facelift acumulan más quejas:
- 2016–2017: Insonorización más pobre, sobre todo en versiones base. Pantalla de 5” sin CarPlay/Android Auto; la de 7” es lenta. El diésel 1.7 CRDi (si aplica) es muy delicado con combustible de mala calidad, generando fallas en inyectores. Las primeras 7-DCT tenían software con problemas de cambios bruscos.
- Facelift 2018–2021: Mejora importante en insonorización, pantalla de 8” con mirroring moderno, diésel 1.6 CRDi (menos exigente con diésel), opción de automática de 8 velocidades con el 2.0 CRDi (más confiable que la DCT). La corrosión superficial y desgaste de suspensión siguen presentes.
Las unidades post-2018 son la opción más recomendable por la electrónica actualizada y transmisiones más sólidas.
Mercado de seminuevos en México
Hyundai Tucson seminuevo es muy buscado: en plataformas como Mercado Libre, Kavak y Seminuevos.com (a inicios 2026) hay cientos de unidades con precios aproximados de $200,000 a $380,000 MXN según año, kilometraje y estado. Características clave del mercado mexicano a considerar:
- Estado de carrocería: Humedad, salitre costero y caminos malos aceleran la corrosión en costados bajos, pasos de rueda y uniones. Revisa espesor de pintura y óxido oculto bajo burletes.
- Historial de servicio: Muchos son ex-flotilla o renta con 120–180 mil km. Exige historial completo, facturas y reporte de verificación.
- Kilometraje real: El rodillo de odómetro es común. Compara desgaste de volante, asientos y pedales con los km declarados; usa reportes tipo Carfax o similares.
- Refacciones originales: Algunos vienen con piezas no originales tras choques. Verifica alineación de paneles, holguras y marcas en componentes.
- Importados: Hay unidades traídas de EE.UU. o Canadá. Confirma regularización y papeles en regla para evitar problemas futuros.
- Equipamiento: Versiones base a veces se venden como tope de gama con accesorios agregados. Comprueba que tenga clima bizona, sensores, cámara, etc.
Las unidades con historial limpio y menos de 100 mil km suelen costar más – desde $280,000 MXN en adelante. Orientativamente, el rango de mercado para ejemplares en buen estado es de $220,000 a $350,000 MXN.
Presupuesto para mantenimiento y reparaciones
La mayoría de los defectos se pueden corregir, pero implican gasto. Estimados aproximados en pesos mexicanos (precios 2026):
- Insonorización adicional: Arcos, puertas y cofre – $12,000–$25,000 MXN (reduce ruido notable en pre-2018)
- Actualización multimedia: Pantalla aftermarket 9–10” con CarPlay/Android Auto inalámbrico – $8,000–$20,000 MXN instalada
- Reparación corrosión: Tratamiento o reparación + pintura por panel – $5,000–$15,000 MXN
- Refacción suspensión: Bieletas, bujes, amortiguadores – $8,000–$25,000 MXN
- Servicio 7-DCT: Cambio de aceite $3,000–$6,000; embrague + reprogramación $25,000–$60,000 MXN
- Mantenimiento rutinario: Filtros, aceite, frenos – $4,000–$8,000 MXN por servicio
Para poner a punto un Tucson con 100–150 mil km calcula $25,000–$60,000 MXN en el primer año. Ejemplares bien cuidados con bajo kilometraje rondan los $280,000–$340,000 MXN, mientras que los de mayor rodaje bajan a $200,000–$250,000 MXN.

Conclusiones y recomendaciones
Hyundai Tucson seminuevo sigue siendo una compra inteligente en 2026 si eliges con cuidado. Ofrece buena relación valor-equipamiento, espacio familiar, comportamiento decente en ciudad y caminos ligeros, y buena reventa. Pero hay que conocer sus limitaciones y las realidades del mercado mexicano.
¿Vale la pena comprarlo? Sí, sobre todo las versiones facelift 2018–2021 con caja automática convencional y motor 2.0 CRDi (donde disponible) o el 1.6 T-GDI bien mantenido.
¿Cuáles evitar? Cuidado con los 2016–2017 de alto kilometraje con 7-DCT temprana, historial dudoso o signos evidentes de corrosión y mantenimiento descuidado. Las bases con pantalla de 5” se sienten más anticuadas.
Checklist para inspección y prueba de manejo:
- Revisa corrosión en costados bajos, arcos y cofre
- Confirma historial completo y reporte de kilometraje
- Prueba la transmisión en tráfico lento (busca jalones en DCT)
- Evalúa ruido en carretera y pavimento irregular
- Checa funcionamiento de multimedia, cámara y sensores
La mejor opción suele ser un facelift 2018–2021 en versión alta (Limited o equivalente) con menos de 100 mil km, historial transparente y sin accidentes graves – espera pagar alrededor de $280,000–$350,000 MXN por un buen ejemplar. Con revisión exhaustiva y mantenimiento razonable, el Tucson III será un compañero confiable en las calles y carreteras mexicanas.