Cómo los incentivos fiscales transformaron el mercado de vehículos eléctricos en Países Bajos — Noticias mundiales del automóvil | automotive24.center

Cómo la reducción de incentivos fiscales alteró el mercado de vehículos eléctricos en Países Bajos

El inicio de 2026 reveló la alta sensibilidad del mercado de vehículos eléctricos ante modificaciones en la política fiscal

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En Países Bajos, considerado durante mucho tiempo uno de los líderes en la adopción del transporte eléctrico, las ventas de este tipo de vehículos se redujeron drásticamente tras el ajuste de una sola medida financiera. Esta situación permite observar de forma clara el impacto real de los incentivos fiscales en la demanda.

El papel de las ventajas fiscales en la formación de la demanda

La elevada cuota de vehículos eléctricos en el mercado neerlandés no se originó principalmente por un interés masivo de compradores particulares, sino sobre todo gracias al sistema de incentivos fiscales. Los vehículos eléctricos contaban con importantes ventajas en el registro, el uso corporativo y la aplicación del impuesto de circulación. Al mismo tiempo, los automóviles con motores de gasolina y diésel enfrentaban cobros considerablemente más altos, lo que hacía su posesión menos atractiva desde el punto de vista financiero.

Un factor especialmente relevante era el descuento en el impuesto de circulación, que durante mucho tiempo alcanzó el 75 por ciento. Para flotas corporativas y vehículos de empresa, esto resultaba decisivo, ya que permitía reducir de manera significativa los gastos mensuales.

¿Qué cambió en 2026?

A partir de enero de 2026, el descuento en el impuesto de circulación para vehículos eléctricos se redujo del 75 al 30 por ciento. El resto de elementos del sistema se mantuvo sin cambios: se conservaron las desgravaciones fiscales para vehículos eléctricos y la presión fiscal sobre los automóviles con motores de combustión interna no disminuyó.

Formalmente se trató de un ajuste relativamente moderado. Para un vehículo eléctrico típico, el impuesto de circulación en Países Bajos ronda los 100 euros mensuales, por lo que el incremento real de costos se situó entre 40 y 50 euros. Sin embargo, incluso esta cantidad resultó suficiente para provocar una reacción muy fuerte en el mercado.

Fuerte caída en las ventas

Según datos de asociaciones del sector, en enero de 2026 se registraron en el país alrededor de 28 300 vehículos nuevos, un 13 por ciento menos que en el mismo mes del año anterior. Las ventas de vehículos eléctricos cayeron más de un tercio, pasando de aproximadamente 11 100 a 7 200 unidades. Su cuota de mercado descendió del 34 al 25 por ciento en tan solo un mes.

En este contexto, los automóviles compactos con motor de gasolina volvieron a aparecer en la lista de los modelos más vendidos. Aun con una alta carga fiscal, resultaron más demandados que sus equivalentes eléctricos, que hasta poco antes ocupaban las primeras posiciones.

Impacto en la gama de modelos y los precios

Los cambios también afectaron el equilibrio entre marcas. Por ejemplo, los crossovers y liftbacks con motores tradicionales, cuyos precios en Países Bajos parten de alrededor de 35 000–40 000 euros en versiones básicas, comenzaron a venderse notablemente mejor que los modelos eléctricos de precio similar. Hasta hace poco, los vehículos eléctricos en ese rango de precios representaban los principales volúmenes de ventas para las marcas.

Conclusiones

La experiencia de Países Bajos demuestra que la elevada demanda de vehículos eléctricos se ha formado en gran medida gracias a los incentivos fiscales. Incluso la reducción parcial de una de las ventajas provocó una fuerte caída en las ventas, a pesar de mantenerse la mayoría de los beneficios. Esta situación ilustra claramente lo estrechamente ligado que está el mercado del transporte eléctrico a la regulación gubernamental y la rapidez con que se modifica la estructura de la demanda ante cambios en las condiciones financieras.