
Esta información es clave para entender cómo los compradores reales de autos deportivos premium perciben la electrificación y cuáles son los objetivos que realmente persigue.
Ferrari híbridos en la gama actual
En los últimos años, Ferrari ha ampliado considerablemente su oferta de modelos con sistemas híbridos enchufables. Formalmente, la gama cuenta con alrededor de diez versiones distintas, aunque en esencia se trata de unas pocas plataformas base sobre las que se crean coupés, roadsters y ediciones especiales. Desde el punto de vista comercial, estos vehículos son exitosos y mantienen ventas estables.
Sin embargo, la presencia de un sistema híbrido no implica que sea el argumento decisivo en la compra. Los clientes de Ferrari suelen priorizar la potencia, el sonido del motor, el manejo y la imagen de la marca por encima de las formas de reducir el consumo de combustible o las emisiones.
Cómo utilizan los propietarios los sistemas híbridos
Según datos recopilados por Ferrari durante varios años de uso real, la mayoría de los propietarios casi no cargan sus vehículos desde fuentes externas. La compañía no revela cifras exactas, pero destaca que la carga regular es la excepción y no la norma.
Aún más revelador es la elección de modos de conducción. El más utilizado con diferencia es el modo Performance, en el que el motor de combustión interna funciona de manera constante y la parte eléctrica solo asiste de forma puntual para aumentar la potencia. En el modo híbrido, donde el sistema puede desactivar temporalmente el motor y circular en modo eléctrico, el uso es significativamente menor.
Razones de este comportamiento
Este patrón de uso se explica por las características propias de estos automóviles. El modo eléctrico está pensado principalmente para trayectos cortos y tranquilos, mientras que la mayoría de los propietarios de Ferrari utilizan sus autos buscando dinamismo y experiencias emocionales al conducir. Además, en el modo Performance la batería se mantiene con carga suficiente para garantizar la potencia máxima, lo que elimina la necesidad de recargar después.

Consecuencias técnicas y prácticas
Desde el punto de vista ingenieril, el sistema híbrido incrementa el peso, la complejidad constructiva y el costo del vehículo. Sin embargo, sus ventajas en el uso cotidiano permanecen prácticamente sin aprovechar. La potencia adicional podría obtenerse mediante la optimización del motor tradicional sin complicar la arquitectura de la propulsión.
En Ferrari señalan que un uso más activo de la parte eléctrica podría, en teoría, prolongar la vida útil de la batería y reducir la carga sobre el motor de combustión, especialmente en trayectos urbanos cortos. No obstante, en la práctica estos argumentos no modifican los hábitos de los propietarios.
Por qué Ferrari continúa con la electrificación
A pesar de la evidente brecha entre las capacidades de la tecnología híbrida y el comportamiento real de los clientes, Ferrari mantiene su estrategia. La razón principal siguen siendo los requisitos regulatorios y la necesidad de reducir formalmente los valores promedio de emisiones en toda la gama de modelos.
Conclusión
La experiencia de Ferrari demuestra que en el segmento de los superdeportivos de altísimo precio las tecnologías híbridas se utilizan de forma distinta a como se concibieron originalmente. Para la mayoría de los propietarios no representan un valor central y permanecen como un elemento auxiliar que rara vez se emplea según su propósito. Esto subraya la diferencia entre los objetivos normativos de los fabricantes y las expectativas reales de sus clientes.