
El documento se presenta como un avance para los fabricantes europeos de automóviles, pero sus consecuencias para las empresas que ya invirtieron en producción local pueden resultar ambiguas. Esto afecta especialmente a Škoda, que en los últimos años ha desarrollado activamente su negocio en India.
El mercado indio y la posición de las marcas europeas
Al cierre del año pasado, India se ubicó en el tercer lugar mundial en ventas de autos nuevos, con aproximadamente 4.4 millones de unidades. Sin embargo, la participación de las marcas europeas sigue siendo mínima, rondando el 4 %. Durante mucho tiempo, las altas tarifas arancelarias a la importación —de entre 80 y 110 %— han representado la principal barrera.
La única forma efectiva de reducir precios para los compradores ha sido el ensamblaje local. Pocas compañías han seguido este camino, entre ellas Škoda. Aun así, incluso con producción local, la competencia se da contra gigantes indios como Maruti Suzuki y Tata Motors, que están presentes en casi todos los segmentos y mantienen precios extremadamente bajos.

El crecimiento de Škoda en India
A pesar de las condiciones adversas, Škoda ha mostrado una dinámica positiva en los últimos años. Hace dos años vendió alrededor de 36 mil vehículos; el año pasado las cifras subieron a 70 600 unidades, lo que representa un crecimiento cercano al 100 %.
India se ha convertido en uno de los mercados clave para Škoda, solo por detrás de Alemania, República Checa y Reino Unido en volumen de ventas. Este resultado se debe en gran medida a modelos desarrollados específicamente para el mercado local y fabricados en plantas indias.

Esencia del nuevo acuerdo comercial
De acuerdo con la información preliminar, el acuerdo entre la UE e India contempla una reducción sustancial de los aranceles de importación. Para los primeros 250 mil vehículos importados anualmente desde Europa, la tasa será del 10 %. Para volúmenes superiores se prevé un arancel del 40 %.
No obstante, se mantienen ciertas restricciones. Durante los primeros cinco años, el régimen preferencial no aplicará a los vehículos eléctricos producidos en Europa. Asimismo, se conservarán los elevados aranceles para automóviles con un precio inferior a 15 000 euros.

Por qué esto es relevante para Škoda
La mayoría de los modelos de Škoda destinados a India —Kylaq, Kushaq y Slavia— se producen localmente y se comercializan en un rango de precios entre 7 000 y 10 000 euros. Estos vehículos no califican inicialmente para los beneficios, ya que no existen equivalentes europeos en ese segmento de precio.
En cambio, la reducción de aranceles facilita la importación de modelos de mayor precio, como el Škoda Superb. Al mismo tiempo, otras marcas europeas que no invirtieron en producción local podrán acceder al mercado indio con mayor facilidad.

Consecuencias potenciales
Para Škoda esto representa un incremento de la competencia. La ventaja del ensamblaje local se diluye parcialmente, ya que los nuevos participantes podrán ofrecer modelos importados a precios más competitivos. Como resultado, el mercado se volverá más saturado y la lucha por los clientes será más intensa.
Conclusión
En términos generales, el acuerdo comercial entre la UE e India genera nuevas oportunidades para la industria automotriz europea y reduce las barreras de entrada a un mercado de gran tamaño. Sin embargo, para las empresas que ya apostaron por la producción local, incluida Škoda, el efecto puede ser contradictorio: el aumento de la competencia podría limitar la consolidación de los avances logrados en los últimos años.