BMW no abandonará los motores de combustión interna: Estrategia y futuro de la marca | automotive24.center

BMW se mantiene firme con los motores de combustión: Por qué Múnich no renuncia a gasolina y diésel

Mientras gran parte de la industria automotriz apuesta por la electrificación total, BMW sigue un camino propio con múltiples tecnologías de propulsión.

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BMW traza su propio camino en la transición actual de la industria automotriz. El fabricante ha confirmado que los motores de combustión interna seguirán formando parte de su oferta a largo plazo. Esta posición fue expresada por Jochen Goller, el directivo responsable de ventas y estrategia de la marca.

“Nunca desaparecerán”

La declaración se hizo en una entrevista con la publicación india Autocar y fue clara: “Los motores de combustión nunca desaparecerán. Nunca”. Esta contundencia es poco habitual en una industria que suele moverse con cautela entre regulaciones y expectativas del mercado. Goller dejó claro que BMW no cree en un escenario de “solo vehículos eléctricos”.

Esto no es solo una opinión personal. En BMW la postura es oficial: detrás de cada declaración de un alto directivo está la visión de la compañía. Los vehículos de gasolina y diésel seguirán teniendo demanda en varios mercados del mundo.

La estrategia de tres vías

¿Qué significa esto para la gama de modelos? BMW ofrecerá tres tipos principales de automóviles:

  • modelos 100% eléctricos,
  • versiones tradicionales de gasolina y diésel,
  • híbridos y opciones experimentales como vehículos de hidrógeno.

La marca apuesta por plataformas versátiles que permitan equipar un mismo diseño con diferentes tipos de propulsión. Este enfoque reduce costos de desarrollo y ofrece al cliente una verdadera elección.

Diferente a la competencia

A diferencia de Mercedes-Benz y Porsche, que han optado por separar las líneas de eléctricos y motores de combustión, BMW aplica el mismo lenguaje de diseño independientemente del tren motriz. El cliente no tiene que renunciar a la estética al elegir el tipo de motor.

¿Qué pasa con el medio ambiente?

Se puede argumentar que el mundo se dirige hacia cero emisiones y que BMW va en contra de la corriente. Sin embargo, existen matices. Normativas como Euro 7 han resultado tan estrictas que muchos ingenieros las consideran alejadas de la realidad práctica. Además, los vehículos eléctricos no están exentos de impacto: la producción de baterías genera una huella de carbono significativa y en muchos países la electricidad aún proviene de fuentes contaminantes.

Por eso, una apuesta exclusiva por la electrificación no parece la única alternativa posible.

Precios y accesibilidad

En la actualidad, un vehículo eléctrico promedio de BMW como el i4 o el iX parte de 55.000 a 70.000 euros. En cambio, las versiones de gasolina de las mismas series comienzan aproximadamente en 40.000 a 45.000 euros. Esta diferencia es relevante en mercados donde los ingresos no alcanzan los niveles de Europa occidental. Por ello, los motores de combustión interna mantendrán su importancia en Europa del Este, Oriente Medio y partes de Asia durante mucho tiempo más.

Las palabras de Goller resaltan el valor de mantener la diversidad de propulsores para responder a las distintas necesidades de los consumidores a nivel global.