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Volvo abandona la producción de sus propios motores de combustión interna

Volvo continúa revisando su estrategia de desarrollo ante la desaceleración de la demanda de vehículos eléctricos.

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Aunque la mayoría de los vehículos de la marca continúan equipados con sistemas de propulsión de gasolina o híbridos, la compañía ya ha renunciado a sus propias capacidades de producción de motores de combustión interna.

La situación resulta inusual en la industria automotriz contemporánea: mientras el fabricante continúa comercializando activamente vehículos con motores tradicionales, ya no produce estas unidades internamente. En consecuencia, Volvo dependerá de socios y proveedores externos en los próximos años.

Las ventas de vehículos eléctricos quedan por debajo de las expectativas

Volvo vendió más de 710.000 vehículos en todo el mundo durante el año anterior. Aproximadamente el 79 por ciento de estas ventas correspondieron a modelos con motores de gasolina, híbridos suaves o sistemas híbridos enchufables.

Los vehículos totalmente eléctricos representaron una porción mucho menor del total de ventas. La situación fue particularmente complicada en Europa, donde la demanda de vehículos eléctricos de Volvo disminuyó. Incluso con el aumento del interés por los vehículos eléctricos en algunas regiones, su participación sigue siendo insuficiente para lograr una transición completa hacia la propulsión eléctrica.

Volvo había planeado anteriormente eliminar por completo los vehículos con motores de combustión interna para 2030. Sin embargo, la compañía revisó posteriormente estos planes y reconoció la necesidad de seguir desarrollando tecnologías híbridas.

Volvo ya no cuenta con sus propias plantas de fabricación de motores

La dirección de Volvo confirmó que la compañía ya no mantiene instalaciones para la producción de motores de gasolina y diésel. Algunas plantas fueron vendidas y ciertos sitios se reconvirtieron para la fabricación de componentes de modelos eléctricos.

En la compañía se considera que el desarrollo y la producción de motores tradicionales ya no forman parte de las tecnologías clave de la marca. Al mismo tiempo, Volvo todavía no puede prescindir de los vehículos con estos motores, ya que son los que generan la mayor parte de las ventas.

En la práctica, el fabricante se encuentra en una situación en la que persiste la demanda de híbridos y vehículos con motores de combustión interna, pero ya no existe su propia base de producción para estos sistemas de propulsión.

Dependencia de proveedores externos

Ahora Volvo tendrá que adquirir motores de socios externos. La fuente más probable es la compañía Horse Powertrain, vinculada al conglomerado chino Geely, propietario de Volvo.

Horse Powertrain se especializa en el desarrollo y la producción de sistemas de propulsión de gasolina y híbridos. La empresa ya colabora con varios grandes fabricantes de automóviles y se está convirtiendo gradualmente en un actor clave en este segmento.

Este esquema permite a Volvo reducir sus propios costos de desarrollo de motores, pero al mismo tiempo aumenta su dependencia de tecnologías y proveedores externos.

Cambios en el mercado automotriz mundial

La historia de Volvo refleja un proceso más amplio que está ocurriendo actualmente en la industria automotriz global. Hace solo unos años, muchos fabricantes europeos anunciaban activamente una transición completa a los vehículos eléctricos y reducían las inversiones en motores tradicionales.

Sin embargo, el mercado no está evolucionando tan rápido como se esperaba. Los compradores continúan eligiendo activamente modelos híbridos y de gasolina, especialmente en regiones con infraestructura de carga limitada.

Una presión adicional proviene de la intensa competencia de los fabricantes chinos de vehículos eléctricos, que ofrecen modelos modernos a precios más accesibles.

Resumen

Volvo sigue siendo una de las marcas europeas más activas en la promoción de la electrificación. No obstante, la situación actual demuestra la complejidad de una eliminación completa de los motores de combustión interna.

La compañía ya ha eliminado su producción propia de motores tradicionales, pero continúa dependiendo de vehículos equipados con estos sistemas de propulsión. En los próximos años, Volvo probablemente se centrará en el desarrollo de modelos híbridos y en la colaboración con proveedores externos de motores, al tiempo que continúa expandiendo su gama de vehículos eléctricos.