Tesla cambia de estrategia: vehículos autónomos, Cybercab y el fin del Model S | Noticias automotrices globales automotive24.center

Tesla cambia el rumbo: el cierre de la era de los modelos tradicionales y la apuesta por la autonomía

¿Qué ha sucedido?

twitter facebook whatsapp linkedin

A inicios de 2026, Tesla dejó entrever que se acerca a un hito importante en su historia. La compañía está abandonando progresivamente el desarrollo de vehículos diseñados para el control clásico por parte del conductor y marca de forma cada vez más clara su rumbo hacia soluciones de transporte autónomo. Estos cambios afectan tanto a la gama actual de modelos como a los planes de lanzamiento de nuevos vehículos.

Fin del ciclo de vida del Model S y Model X

Uno de los pasos más destacados fue la decisión de detener la producción de los Model S y Model X. El primero lleva aproximadamente catorce años en el mercado, el segundo más de once. En la industria automotriz, este es un periodo muy prolongado, y la mayoría de los fabricantes presentan varias generaciones de sucesores en ese tiempo. Tesla, sin embargo, mantuvo estos modelos durante mucho tiempo sin actualizaciones radicales, lo que finalmente llevó a su salida del catálogo sin reemplazos directos.

Oficialmente, la compañía justifica esta decisión por la necesidad de liberar capacidad de producción para otros proyectos. Sin embargo, en la práctica, la demanda de estos vehículos ha disminuido notablemente y no se ha avanzado en el desarrollo de nuevos sedanes o crossovers insignia. Como resultado, Tesla optó por cerrar esta línea en lugar de invertir en nuevas generaciones.

Transición de fabricante de autos a proveedor de soluciones de movilidad

En paralelo, la dirección de la empresa menciona con mayor frecuencia la transformación de Tesla de fabricante tradicional de automóviles a proveedor de servicios de movilidad. El lugar central en esta estrategia lo ocupan los vehículos completamente autónomos. Según las declaraciones, a largo plazo la compañía planea producir exclusivamente este tipo de vehículos, sin requerir participación activa del conductor.

Un elemento clave de esta dirección será el proyecto Cybercab, un vehículo autónomo especializado cuyo lanzamiento está anunciado para abril. No obstante, los plazos de proyectos de esta naturaleza suelen ser aproximados y el inicio real de la producción puede retrasarse.

La excepción del nuevo Roadster

El único vehículo que formalmente queda fuera de esta concepción es el Roadster de segunda generación. Su debut en producción también está programado para abril, aunque han transcurrido casi diez años desde la presentación del concepto. El proyecto ha sufrido múltiples retrasos y las especificaciones originalmente anunciadas —aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 2 segundos y velocidad máxima cercana a los 400 km/h— ya no se perciben como únicas tras este tiempo.

El precio esperado del Roadster se estima en torno a los 230 000 euros, lo que lo sitúa en el segmento de automóviles de imagen de alto costo. Ante la creciente competencia y la prolongada pausa en su desarrollo, sigue abierta la interrogante sobre la relevancia que tendrá este proyecto para la compañía.

Conclusiones y perspectivas a corto plazo

Los cambios anunciados reflejan la intención de Tesla de desplazar el énfasis del automovilismo tradicional hacia las tecnologías autónomas y nuevos formatos de movilidad. Al mismo tiempo, la gama actual de modelos seguirá desempeñando un papel importante en el negocio de la compañía durante bastante tiempo, y la ejecución de los ambiciosos planes de vehículos autónomos dependerá en gran medida de su madurez práctica y de la demanda real del mercado.