
Cambio de rumbo en la estrategia de Stellantis
En los últimos años, muchos grupos automotrices redujeron de forma sistemática su oferta de motores atmosféricos de gran cilindrada, argumentando requisitos ambientales y la transición hacia la electrificación. Sin embargo, dentro del grupo Stellantis se produjo una revisión de la dirección que derivó en un enfoque más flexible. La nueva administración de la división norteamericana apostó por el regreso de los propulsores clásicos, priorizando principalmente la demanda del mercado.
La experiencia del Ram 1500 y el interés de los compradores
Un ejemplo clave es el pickup Ram 1500, cuya gama de motores incorporó nuevamente el V8 atmosférico de 5.7 litros de la familia Hemi. El motor regresó sin actualizaciones técnicas importantes y se ofrece con un sobreprecio aproximado de 1,400 euros respecto al motor seis cilindros base, que en teoría lo supera en potencia y eficiencia.
A pesar de ello, en menos de seis meses de ventas, alrededor del 30 % de los pedidos correspondieron a la versión con V8. Este resultado demuestra que, para una parte significativa de los clientes, no solo importan las especificaciones técnicas, sino también el carácter del motor, su sonido y la arquitectura tradicional.

Aumento de la producción y limitaciones de fabricación
Según estimaciones de la dirección de la marca, la demanda real superó las capacidades actuales. Para satisfacerla, se planea producir más de 100,000 motores Hemi en 2026, más del triple del volumen del año anterior, cuando se fabricaron alrededor de 30,000 unidades pese a un número considerablemente mayor de pedidos.
Anteriormente, el ensamblaje de estos motores se realizaba en una planta en México, que también produce otros propulsores, incluidos V8 turbo de 6.2 litros y motores de seis cilindros en línea. Por ello, el grupo está considerando trasladar o ampliar la producción a otras instalaciones, sin depender de una sola ubicación.

Contexto más amplio del mercado
El interés por los motores V8 no se limita a Norteamérica. Marcas europeas que operan en el mercado global también reportan ventas estables de este tipo de motores. Esto indica que la demanda de grandes motores de gasolina persiste, a pesar de un prolongado periodo de reducción en las gamas de modelos.
Conclusión
La situación con el regreso de los V8 demuestra que la demanda del mercado sigue siendo un factor clave incluso bajo regulaciones estrictas. Los fabricantes capaces de adaptar rápidamente sus estrategias a las expectativas reales de los compradores obtienen una ventaja competitiva adicional.