Originalidad del Mercedes-Benz 300 SL y récord en subasta | Noticias globales del automóvil | automotive24.center

La originalidad como valor: por qué un Mercedes-Benz 300 SL sin restaurar se vendió por una suma récord en subasta

Otro récord en el mercado de autos de colección

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A inicios de 2026, uno de los remates europeos registró un resultado destacado: un automóvil muy desgastado, lejos del estado de exhibición, se vendió por una cifra comparable al precio de hiperautos modernos. Este caso ilustra claramente cómo está cambiando la percepción de la preservación, la autenticidad y la restauración en el mundo de los autos de colección.

El Mercedes-Benz 300 SL como referente histórico

En la historia de la marca Mercedes-Benz, el modelo 300 SL ocupa un lugar especial. El coupé con puertas de tipo «ala de gaviota», presentado en la década de 1950, representó un avance tecnológico de su época. El vehículo incorporó un chasis espacial de tubos de acero, tracción trasera y un motor de seis cilindros en línea de tres litros, acoplado a una transmisión manual de cuatro velocidades.

Para reducir el peso, la carrocería se fabricó parcialmente en aluminio —puertas, cofre, tapa del maletero y elementos del interior—. Con una longitud aproximada de 4 520 mm, el peso en orden de marcha del coupé era de unos 1 295 kg, una cifra sobresaliente para los estándares de mediados del siglo XX.

Especificaciones técnicas y contexto de mercado

El motor de la serie M198 desarrollaba 243 hp y se instaló con una ligera inclinación para mejorar la aerodinámica. La velocidad máxima alcanzaba los 260 km/h, lo que convirtió al 300 SL en el automóvil de producción más rápido de su tiempo. A pesar de su elevado precio de lanzamiento, el modelo mantuvo una demanda constante y no resultó un fracaso comercial.

Hoy en día, tanto el coupé como el roadster 300 SL figuran entre los automóviles clásicos más codiciados y suelen registrar resultados récord en subastas.

Récord de venta en París

En la subasta de Artcurial en París, un Mercedes-Benz 300 SL de 1956 se vendió por 4.4 millones de euros, equivalentes a aproximadamente 4.8 millones de dólares estadounidenses. Aunque no es el récord absoluto para todas las variantes del modelo, sí representa el precio más alto alcanzado por un coupé de producción estándar.

El factor determinante del elevado precio fue el estado del vehículo. El automóvil se conserva en condición completamente original, incluida la pintura de fábrica Graphitgrau. La carrocería presenta signos de corrosión, el barniz no ha sido restaurado y el interior muestra el desgaste natural acumulado durante décadas.

Historia de propiedad y autenticidad verificada

El ejemplar fue sometido a un examen detallado que confirmó su autenticidad hasta en los elementos de fijación más pequeños. Entregado originalmente a un industrial francés y campeón olímpico, cambió de manos en varias ocasiones y permaneció más de medio siglo en posesión de un mismo propietario.

El kilometraje total es de alrededor de 34 000 km, aunque el vehículo lleva años sin circular. El nuevo propietario enfrenta una decisión: conservar el auto en su estado actual como pieza de arte coleccionable o realizar una restauración mecánica, con el riesgo de disminuir su valor histórico.

Conclusión

La venta de este Mercedes-Benz 300 SL demuestra que, en el mercado de coleccionistas, la autenticidad y el estado original de fábrica se priorizan cada vez más frente al brillo exterior. Los vehículos con una pátina marcada dejan de verse como imperfectos y se consideran cada vez más como auténticos artefactos históricos únicos.