
La situación de los modelos eléctricos de Maserati ilustra claramente las medidas a las que los fabricantes se ven obligados a recurrir cuando las expectativas de ventas no se cumplen. Se trata de descuentos sin precedentes que modifican de facto el posicionamiento de los vehículos.
Reevaluación de la estrategia de electrificación
En los últimos años, numerosos fabricantes han elaborado planes a largo plazo que anticipaban una rápida transición hacia la movilidad eléctrica. Sin embargo, en varios mercados clave los compradores continúan prefiriendo vehículos con motores de combustión interna. Esta realidad obliga a los fabricantes a revisar volúmenes de producción y políticas comerciales.
En este contexto, el caso de Maserati resulta especialmente ilustrativo: la marca lanzó activamente versiones eléctricas de los modelos Grecale, GranTurismo y GranCabrio bajo la denominación Folgore. La demanda real ha sido notablemente inferior a la prevista, lo que ha llevado a una revisión generalizada de precios.
Descuentos inéditos en el mercado
Maserati ha reducido los precios oficiales de las versiones eléctricas en decenas de miles de dólares. En el caso del coupé GranTurismo Folgore y del descapotable GranCabrio Folgore, el descuento alcanzó los 85 000 dólares. Como resultado, el precio de partida del GranTurismo eléctrico bajó a 112 800 dólares y el del GranCabrio a 121 700 dólares.
En comparación, las versiones de gasolina de estos mismos modelos se sitúan en niveles superiores: alrededor de 145 000 dólares el coupé y 153 000 dólares el descapotable. De esta forma, actualmente las variantes eléctricas se comercializan a precios inferiores a sus equivalentes tradicionales.

El Grecale eléctrico
Una dinámica similar se observa en el crossover eléctrico Grecale Folgore, al que se le aplicó un descuento de 40 000 dólares, reduciendo su precio a 79 900 dólares. Para un SUV compacto premium, se trata de una oferta muy agresiva considerando el posicionamiento de la marca.
Impacto real para los compradores
Con los precios actuales se genera una situación poco habitual: con aproximadamente 200 000 dólares un cliente puede adquirir dos nuevos vehículos eléctricos Maserati, cuando antes esa cantidad apenas alcanzaba para un GranCabrio Folgore. Condiciones de este tipo eran hasta ahora atípicas en el segmento de lujo.
Causas y consecuencias
Una reducción de precios tan significativa indica la necesidad urgente de liberar inventarios y ajustar las estrategias comerciales. Los modelos eléctricos se lanzaron en volúmenes considerables, pero el ritmo de ventas no ha coincidido con las proyecciones iniciales.
Casos como este evidencian los riesgos financieros y comerciales que enfrentan los fabricantes al expandir rápidamente gamas eléctricas sin una demanda consolidada.

Conclusión
La experiencia con los eléctricos de Maserati demuestra que incluso en el segmento premium el mercado impone sus reglas. Los descuentos masivos se han convertido en una medida necesaria de adaptación a la coyuntura actual y reflejan de manera clara las dificultades que enfrentan las marcas durante la transformación de la industria automotriz.