
Sin embargo, la práctica demuestra que los proyectos excesivamente grandes pueden crear no solo un impacto visual impresionante, sino también serias limitaciones operativas.
Según fuentes internacionales, el fundador de Amazon Jeff Bezos está considerando la posibilidad de vender su yate a vela Koru, una de las embarcaciones privadas más conocidas de los últimos años. La razón citada son las dificultades relacionadas con las enormes dimensiones del yate y las restricciones para entrar a puertos populares.
Cómo se creó el yate Koru
El yate fue construido por la compañía neerlandesa Oceanco y se convirtió en uno de los veleros más grandes de la actualidad. La longitud del casco es de aproximadamente 125 metros, y su diseño incluye tres mástiles masivos de unos 70 metros de altura.
La embarcación cuenta con dos motores diésel MTU, aunque en condiciones meteorológicas favorables el yate puede navegar también a vela. El proyecto combina la arquitectura clásica de los veleros con tecnología moderna.
Ya durante su construcción, el Koru atrajo una gran atención pública. Para sacar el yate al mar en los Países Bajos se llegó a discutir el desmontaje temporal de un puente histórico, debido a que las dimensiones de la embarcación dificultaban el paso.

Los problemas que enfrenta el propietario
La principal dificultad han sido las dimensiones del yate. A pesar de su alto nivel técnico y lujosos interiores, la embarcación no puede acceder libremente a muchos puertos y marinas conocidos.
En particular, su gran tamaño limita la posibilidad de atracar en algunas zonas prestigiosas del Mediterráneo, incluyendo las populares bahías de Mónaco y Venecia. En varios casos, el yate debe permanecer en zonas de atraque remotas destinadas a grandes cruceros o buques de carga.
Para el propietario de una embarcación de esta categoría, esto genera inconvenientes adicionales:
- acceso limitado a los puertos centrales;
- dificultades para atracar;
- necesidad de utilizar transporte auxiliar;
- mayores costos de mantenimiento;
- atención constante por parte del público.
Embarcación de apoyo e infraestructura
Además del yate principal, Bezos cuenta con una embarcación de apoyo independiente llamada Abeona, construida por Damen Yachting. Se utiliza para transportar equipo y suministros adicionales.
A bordo se encuentran motos acuáticas, equipo de servicio y una plataforma para helicópteros. Además, la embarcación puede recibir personal adicional y invitados.
Este esquema con una embarcación de apoyo separada es común entre los dueños de los yates más grandes del mundo, ya que permite aligerar la carga del yate principal y reservar más espacio para las zonas habitables.

Por qué los yates grandes se vuelven menos prácticos
Los yates de gran tamaño suelen enfrentar limitaciones de infraestructura. Muchos puertos históricos de Europa fueron diseñados mucho antes de la aparición de los megayates modernos y no están preparados físicamente para embarcaciones de más de 100 metros de eslora.
Además, la operación de estos proyectos requiere una logística compleja, una gran tripulación y gastos significativos de mantenimiento. Incluso para los propietarios más acaudalados, esto puede generar limitaciones prácticas en el uso diario.
Conclusión
La historia del yate Koru demuestra que en el segmento de embarcaciones de superlujo, el tamaño no siempre es una ventaja. A pesar del alto nivel tecnológico, la exclusividad y el impresionante diseño exterior, los yates demasiado grandes pueden enfrentar limitaciones tanto de infraestructura como operativas.
De acuerdo con medios occidentales, Jeff Bezos está considerando vender el Koru relativamente poco tiempo después de la finalización del proyecto. Hasta el momento no ha habido confirmación oficial de ninguna transacción.