
Uno de los ingenieros más influyentes en la historia del automovilismo y los autos de calle, Gordon Murray, está convencido de que muchos vehículos modernos han perdido su esencia. Su visión no nace de la nostalgia, sino de una lógica ingenieril sólida y décadas de experiencia práctica.
Experiencia en Fórmula 1 y el salto a autos de calle
El nombre de Gordon Murray está ligado a la época dorada de la Fórmula 1. Sus diseños para Brabham y McLaren fueron la base de múltiples campeonatos y del dominio técnico a finales de los 80. Con el tiempo, se alejó del deporte motor al considerar que la regulación excesiva limitaba la libertad creativa de los ingenieros.
El siguiente hito fue el McLaren F1, un auto de calle que aún hoy se considera el referente máximo de enfoque ingenieril. Motor V12 atmosférico de 6.1 litros, peso mínimo y diseño centrado en el conductor lo hicieron único. Décadas después, Murray retomó esos principios en el GMA T.50, evolucionándolos con tecnología actual.
Por qué los autos actuales decepcionan
Según el diseñador, la mayoría de los autos nuevos se han vuelto demasiado grandes y pesados. Atribuye el aumento de dimensiones y masa más a decisiones de marketing y tendencias de diseño que a exigencias reales de seguridad. El resultado: menor eficiencia y habitáculos que rara vez aprovechan realmente el espacio extra.
Murray enfatiza que los deportivos han perdido cualidades clave: posición ideal del conductor, masa mínima y honestidad técnica. En su lugar predominan sistemas electrónicos complejos y plataformas compartidas orientadas a la producción masiva.
Siete principios de un verdadero auto para entusiastas
El ingeniero define varios criterios que, en su opinión, deben cumplir los autos excepcionales:
- posición de manejo correcta y natural;
- peso lo más bajo posible;
- uso inteligente de la tecnología;
- identidad clara de marca;
- estética dictada por la función;
- producción limitada;
- atención a los deseos individuales del propietario.
La industria masiva actual, según él, prácticamente ignora estos fundamentos.
Lecciones del pasado y autos cotidianos
La crítica de Murray no se limita a los superdeportivos. Elogia modelos como la primera generación del Renault Espace, compacto por fuera pero amplio y ligero por dentro. Menciona virtudes similares en las primeras versiones del Mercedes-Benz Clase A.
En comparación, muchos hatchbacks y crossovers modernos son más grandes, pero menos prácticos. El aumento de peso y la complejidad de formas no siempre se traduce en beneficios reales para el usuario.
Conclusión
La visión de Gordon Murray defiende un enfoque ingenieril donde priman la funcionalidad, la ligereza y el enfoque humano. Su postura nos recuerda que el avance tecnológico no siempre mejora automáticamente los autos y que muchas soluciones del pasado siguen siendo válidas hoy.