
A pesar de la ampliación de la oferta de modelos y del aumento en las ventas de algunas marcas, muchos conductores siguen considerando que los autos con motores a gasolina y sistemas híbridos son más convenientes para el uso cotidiano.
Principales razones para descartar un auto eléctrico
Un estudio realizado por la plataforma CarSales identificó dos obstáculos principales para adoptar la propulsión eléctrica. Alrededor del 41% de los participantes señaló que no hay suficientes estaciones públicas de carga. Casi el 40% de los encuestados considera insuficiente la autonomía de los modelos actuales.
Estas limitaciones son especialmente evidentes en Australia, donde las distancias entre ciudades pueden ser considerables y la densidad de la infraestructura de carga varía mucho según la región. Un auto eléctrico puede seguir siendo una opción práctica para recorridos urbanos, pero los trayectos largos requieren planear con anticipación las paradas y el tiempo necesario para recargar la batería.
Cambiaron los planes de los automovilistas
Solo el 26% de los participantes contempla utilizar un vehículo totalmente eléctrico después de 2035. En comparación con el estudio anterior, la cifra disminuyó 10 puntos porcentuales.
Al mismo tiempo, aumentó el interés por los vehículos con motores de combustión interna. Antes, cerca del 22% de los encuestados elegía esta alternativa, mientras que ahora la respalda casi el 30%. Esta categoría incluye no solo los modelos tradicionales a gasolina y diésel, sino también los híbridos, capaces de recorrer largas distancias sin paradas prolongadas para recargar.
Por qué los híbridos mantienen su posición
Los autos híbridos aprovechan parcialmente las ventajas de la propulsión eléctrica, pero no dependen exclusivamente de la red de carga. En las versiones convencionales, la batería se recarga durante la conducción y el frenado, mientras que los híbridos enchufables pueden conectarse a una fuente externa. Cuando se agota la batería, el viaje continúa con el motor a gasolina.
Esta configuración resulta adecuada para los automovilistas que circulan con frecuencia por la ciudad, pero realizan ocasionalmente viajes largos. También permite utilizar la red existente de gasolineras sin cambiar los hábitos habituales de uso del vehículo.
Las ventas crecen, pero cambia la estructura de la demanda
El mercado de autos eléctricos en Australia continúa expandiéndose, en parte gracias a los modelos accesibles de fabricantes chinos. Sin embargo, estos vehículos suelen adquirirse como un segundo auto para trayectos cotidianos cortos, mientras que sus propietarios conservan un modelo a gasolina o híbrido para viajes y recorridos entre ciudades.
Conclusión
El estudio australiano muestra una brecha creciente entre la mayor oferta de autos eléctricos y la disposición de los conductores a abandonar por completo los sistemas de propulsión tradicionales. La infraestructura de carga, la autonomía y la facilidad para realizar viajes largos siguen siendo los factores principales. Por ello, es probable que durante los próximos años continúen desarrollándose de manera paralela los vehículos eléctricos, híbridos y de gasolina.