
De acuerdo con representantes del comité de empresa, el alcance de los recortes podría ser mucho mayor de lo previsto inicialmente: se analiza la eliminación de hasta 140,000 puestos de trabajo, incluido el posible cierre de varias plantas.
Una gama amplia no generó las ventas esperadas
Para mediados de 2026, el consorcio ya contaba con una de las gamas de vehículos eléctricos más extensas entre los fabricantes de automóviles a nivel mundial. Las marcas Volkswagen, Audi, Skoda, Porsche y Cupra ofrecen decenas de modelos y versiones. Algunos vehículos fueron desarrollados específicamente para China, Europa o Norteamérica, lo que incrementa aún más los costos de producción, homologación, logística y promoción.
Durante los primeros seis meses de 2026, Volkswagen Group vendió alrededor de 438,500 vehículos eléctricos en todo el mundo. Sin embargo, los resultados fueron considerablemente menores en los dos mercados automotrices más grandes: aproximadamente 30,900 unidades en China y cerca de 9,800 en Norteamérica.
En comparación, tan solo el Volkswagen Polo a gasolina encontró más de 44,000 compradores en Europa durante el mismo periodo. No obstante, los modelos tradicionales también podrían verse afectados, ya que el consorcio pretende reducir el número total de vehículos de su gama y simplificar su estructura productiva.
Qué plantas podrían cerrar
En conversaciones anteriores se había mencionado la eliminación de entre 50,000 y 100,000 empleos. Ahora, el comité de empresa plantea un escenario en el que el número de puestos suprimidos podría aumentar hasta 140,000. La cifra definitiva dependerá de cuántas plantas dejen de operar o reduzcan considerablemente su volumen de producción.
Entre las posibles candidatas se mencionan las plantas de Hannover, Zwickau, Emden y Neckarsulm. Estas instalaciones fabrican vehículos y componentes para distintas marcas del consorcio, por lo que su cierre no solo afectaría a sus trabajadores directos, sino también a proveedores, empresas de logística y áreas de servicio.
Negociaciones con los representantes laborales
La dirección de Volkswagen tendrá que acordar los próximos pasos con el comité de empresa y los sindicatos. Entre los principales temas estarán los plazos de los recortes, las indemnizaciones, los programas de retiro voluntario, el traslado de empleados a otras plantas y la continuidad de determinados programas de producción.
Al mismo tiempo, el consorcio deberá decidir qué modelos permanecerán en su gama. Una reducción de personal podría no ser suficiente si las plantas continúan fabricando una gran cantidad de vehículos técnicamente similares con bajos volúmenes de ventas.
Conclusión
Volkswagen enfrenta una reestructuración de gran escala. La posible eliminación de hasta 140,000 puestos de trabajo no solo está relacionada con los costos actuales, sino también con la necesidad de replantear su estrategia de modelos, la utilización de sus plantas y su presencia regional. Las decisiones definitivas dependerán de las negociaciones entre la dirección y los representantes laborales, así como de la evolución del mercado automotriz mundial.