Reseña del propietario Діма
3 Propietario
25 enero 2026
habitáculo amplio, buena altura al suelo, mantenimiento barato, maletero enorme, calienta muy bien en invierno, repuestos económicos
consume aceite, la CVT se queda pensando en adelantamientos, aislamiento acústico flojo, pintura fina que se raya rápido, consumo alto de gasolina en ciudad, suspensión golpea en baches
Compré este coche en 2020 porque necesitaba un vehículo grande para la familia y el presupuesto estaba ajustado tras vender mi viejo Hyundai Tucson. Leí opiniones, vi que por ese precio era casi un crossover, alto, espacioso, y decidí arriesgarme: los chinos ya no son lo que eran antes. Además, en Ucrania hay muchísimos, hay talleres y repuestos disponibles.
Las primeras impresiones: no fue un «¡guau!», pero sí me sorprendió gratamente. Me subí: muchísimo espacio, te sientas alto como en un todoterreno de verdad, el coche anterior se me hacía pequeño después de este. La respuesta inicial me gustó, tira bien hasta que coges velocidad. Pero al cabo de una semana entendí que en carretera parece que piensa antes de cada adelantamiento, la CVT aúlla y apenas avanza. Lo comparé con el Tucson: aquel iba más vivo, pero aquí el habitáculo es mayor y no bota tanto en los badenes.
En ciudad va bien, aparcar es cómodo a pesar del tamaño y la altura al suelo salva en nuestras carreteras. En autovía mantengo 110-120 km/h, más allá ya da miedo: el viento silba, el volante está demasiado ligero. En el día a día es práctico: con mi mujer y los dos niños vamos al mar todos los años, cabe todo sin problema, hasta el perro. Consumo en ciudad de 12-14 litros, en carretera 9-10 si no corres, pero echo aceite cada 3-4 mil kilómetros y eso ya me molesta.
Hace poco vino mi suegra, se sentó atrás y al instante dijo «¡madre mía, aquí cabe un autobús de lo ancho que es!», los niños son los reyes ahí detrás viendo dibujos. Pero hace un par de meses caímos en un bache en la carretera cerca de Odesa: la suspensión dio un golpe seco que pensamos que había saltado una rótula, pero solo era el amortiguador que sonaba, lo cambiamos por cuatro duros.
Lo que de verdad me saca de quicio es esta CVT: en subidas se queda pensando muchísimo, tengo que poner el modo sport a mano y aun así chilla como loca. Además, el consumo de aceite es constante, ya me he acostumbrado a llevar un litro encima. La pintura se pela en los pasos de rueda, el óxido va apareciendo poco a poco aunque lave el coche a menudo. El ruido de ruedas y viento hace que parezca que vas en un viejo cacharro.
Sigo con él porque cambiarlo ahora sale caro, pero si tuviera que elegir hoy cogería algo japonés o coreano de segunda mano, más antiguo pero más fiable. Para la casa de campo y la familia, por el precio que pagué, es aceptable, aunque a veces te pone de los nervios de verdad. En fin, al menos no ha tenido averías graves todavía.