Reseña del propietario Ігор
2 Propietario
29 mayo 2025
Dinámica sobresaliente, interior premium, tecnología
Alto consumo de combustible, mantenimiento costoso
Compré mi BMW M5 Competition (F90) en abril del año pasado, ahora con unos 12.000 km, y realmente impresiona en la pista: el V8 biturbo de 4,4 litros con 625 CV acelera de 0 a 100 km/h en 3,3 segundos — como si te empujaran por la espalda. En ciudad es extremadamente seguro: la caja de cambios cambia rápido, la asistencia de dirección es precisa, pero a veces me olvido del consumo — en ciudad unos 20–22 L/100 km, y en carretera a 130–140 km/h unos 10–11 L.
El interior es un verdadero capullo de cuero Merino y asientos deportivos que te sujetan en las curvas, y el sistema multimedia iDrive con una gran pantalla parece un gadget del futuro. Sin embargo, el doble acristalamiento y el aislamiento acústico no pueden eliminar por completo el ruido de los neumáticos en tramos recién asfaltados. La suspensión es bastante firme: en nuestras carreteras se siente cada bache, aunque en autopista resulta adecuada.
El mantenimiento en el concesionario oficial no es barato — junto con el seguro y el cambio de pastillas de freno supone una suma considerable, especialmente si se piden piezas de carbono o accesorios originales. Por otro lado, al ponerse al volante, todos los gastos quedan atrás: el volante encaja perfectamente, el sonido del motor te distingue en la carretera y el comportamiento en curvas te hace olvidar los baches. Si estás dispuesto a pagar por el mantenimiento y quieres sentir un verdadero sedán deportivo en la vida diaria y en pista — el M5 Competition lo vale.