
Esta versión, conocida como B7, se produjo entre 2010 y 2015 y se presentó como una actualización profunda del modelo anterior. En esta reseña analizamos los aspectos esenciales del auto: su base técnica, las mejoras respecto a su antecesor, su estado actual en el mercado de seminuevos y consejos útiles para quienes buscan comprarlo. El Volkswagen Passat B7 destaca por equilibrar comodidad, tecnología y eficiencia, manteniéndose como una opción atractiva incluso varios años después de finalizar su producción.
Introducción
El Volkswagen Passat VII (2010-2015) corresponde a la séptima generación y ya es un ciclo concluido. Las ventas en Europa arrancaron en 2010, y en México llegó poco después mediante distribuidores oficiales e importaciones. Se construye sobre la plataforma PQ46, una evolución de la PQ35 vista en el Golf de quinta generación, lo que permite motor transversal y tracción delantera o integral (4Motion).
Dentro de la gama Volkswagen, el Passat B7 se ubicó como sedán o familiar (Variant) mediano, dirigido a familias y uso empresarial. Entre sus rasgos de diseño destacan el frente renovado con parrilla y faros nuevos, que le dan un aspecto más formal y actual comparado con el modelo previo. La parte técnica mejoró en insonorización, incorporó más asistentes de seguridad y elementos de confort como la suspensión adaptativa DCC (Dynamic Chassis Control) y detección de fatiga del conductor. Según el mercado, se ofreció en carrocerías sedán, familiar, Alltrack (con mayor despeje) y CC (coupé de cuatro puertas).
¿Qué cambió respecto a la generación anterior?
El Volkswagen Passat VII (B7) no fue un modelo completamente nuevo, sino un facelift profundo del B6 (2005-2010). Las modificaciones más notorias fueron exteriores: se renovaron casi todos los paneles de carrocería excepto techo y vidrios, incluyendo ópticas, parachoques y parrilla alineada al estilo Volkswagen de la época. El resultado es un diseño más conservador y elegante, sin apuestas arriesgadas.
En lo técnico, la plataforma PQ46 se mantuvo pero se reforzó para ganar rigidez y reducir ruido en cabina. La suspensión recibió ajustes que mejoran el comportamiento en carretera y el confort acústico. Llegaron novedades como Dynamic Light Assist (control automático de luces altas), frenado de emergencia en ciudad y control crucero adaptativo en las versiones tope. El interior subió de nivel con materiales superiores y opciones como asientos ventilados y techo panorámico.
La seguridad avanzó: obtuvo calificaciones altas en pruebas Euro NCAP (5 estrellas), con mejoras en impactos frontales y laterales. Los motores —sobre todo los TDI diésel— ganaron fiabilidad, corrigiendo problemas tempranos de cadena de distribución. Las diferencias regionales persisten: en mercados europeos predominaron las especificaciones con énfasis en diésel 2.0 TDI, mientras que motores gasolina potentes como el 3.6 VR6 se ofrecieron principalmente en regiones como Norteamérica y no estuvieron disponibles en la mayoría de países europeos.
Estado actual de la generación
La producción del Volkswagen Passat VII terminó en 2015. El catálogo final incluyó sedán, familiar Variant, Alltrack (desde 2012) y CC. Etapas clave: lanzamiento en 2010 como facelift del B6, llegada del Alltrack en 2012 con mayor despeje (aprox. 165 mm) y tracción integral 4Motion, y cierre en 2015 para dar paso al B8.
En el mercado de seminuevos, las versiones más recomendadas suelen ser los diésel 2.0 TDI (140-170 hp) con caja manual de 6 velocidades o DSG, en acabados Comfortline o Highline. Destacan por bajo consumo (aprox. 5-7 l/100 km), solidez y buen desempeño. Los gasolina 1.8 TSI y 2.0 TSI también se buscan, aunque exigen revisar la cadena de distribución. Las primeras 1.4 TSI biturbo son menos aconsejables por posibles fallos en turbo y compresor. En México predominan las versiones gasolina, con el 2.5 litros de 5 cilindros como motor más común en los modelos vendidos localmente.

Mercado México
En México, el Volkswagen Passat VII se encuentra casi exclusivamente en el mercado de seminuevos, ya que dejó de producirse hace años. En plataformas como Mercado Libre, Kavak o seminuevos.com hay decenas o cientos de unidades disponibles en todo el país. Los importados recientes desde Europa son raros; la mayoría son unidades originales para Norteamérica o legalizadas, con kilometrajes típicos de 120,000-200,000 km.
El mercado de segunda mano se mantiene estable: el modelo sigue atractivo por su reputación de durabilidad, amplio espacio y refacciones accesibles. El rango aproximado de precios hoy en día va de $100,000 a $220,000 MXN, según estado, kilometraje, versión y motor. Los más económicos (alrededor de $100,000-$140,000 MXN) corresponden a unidades con mayor kilometraje o que necesitan atención; los mejor conservados, con bajo recorrido o versiones más equipadas, alcanzan la parte alta del rango.
Las configuraciones más demandadas son sedanes gasolina 2.5 litros con transmisión automática Tiptronic, en acabados Confortline o Sportline. Las versiones diésel son menos frecuentes en México, mientras que los motores V6 3.6 estuvieron disponibles en algunos años y cotizan más alto. Las especificaciones suelen ser norteamericanas, con diferencias en motorización y equipo respecto a las europeas.
| Versión | Precio aproximado de mercado (MXN) |
| Básica (Confortline equivalente, gasolina) | 100,000–140,000 |
| Intermedia (Sportline equivalente) | 130,000–170,000 |
| Alta (Highline o V6 equivalente) | 160,000–220,000 |
| Alltrack o versiones especiales (si disponibles) | 180,000–250,000 |
Precios aproximados basados en anuncios actuales; varían por condición, kilometraje, ubicación y equipamiento.
Versiones y equipamientos comunes en el mercado México
En el mercado mexicano de seminuevos predominan acabados como Confortline, Sportline y en ocasiones Highline o versiones especiales. La versión base incluye ABS, control de estabilidad, bolsas de aire frontales y laterales, aire acondicionado automático, sistema de audio con CD/MP3, vidrios eléctricos y rines de 16 o 17 pulgadas.
El nivel Sportline agrega tapicería mejorada, pantalla más grande en el sistema multimedia, control crucero, sensores de estacionamiento y rines más grandes. Las versiones altas incorporan piel, quemacocos panorámico, asientos ventilados, navegación y faros avanzados. Paquetes opcionales incluían suspensión adaptativa DCC, tracción integral 4Motion (principalmente Alltrack) y elementos de eficiencia.
Las unidades en México se adaptaron a condiciones locales: suspensión calibrada para carreteras mexicanas, multimedia con mapas regionales y sistemas de seguridad alineados a normas norteamericanas. Motores típicos: gasolina 2.5 litros de 5 cilindros (con gasolina regular o premium), en algunos casos 1.8 TSI o 3.6 V6; transmisión automática Tiptronic de 6 velocidades o DSG en ciertas versiones. La tracción integral fue limitada a variantes específicas.
Conclusiones y vigencia de la generación
El Volkswagen Passat VII es una opción sólida en el mercado de seminuevos para familias que buscan habitáculo amplio, cajuela generosa (hasta 603 l en sedán, más de 1,700 l en familiar con asientos abatidos) y motores eficientes. Sigue llamando la atención por su relación precio-equipamiento, disponibilidad de refacciones y valor de reventa aceptable. Las mejores compras suelen ser unidades post-2012 con motor 2.5 gasolina o diésel bien mantenido (donde aplique), transmisión automática y acabado alto, que combinan durabilidad y confort.
Al comprar un seminuevo, revisa con detalle la cadena de distribución en motores TSI gasolina, el mecatrónico de la DSG (sobre todo DQ200 tempranas), bomba de agua y actualizaciones de software por emisiones (Dieselgate en diésel). Es clave verificar historial de servicio, inspeccionar suspensión y electrónica. En México las configuraciones suelen ser norteamericanas, por lo que evita asumir equipamiento europeo.
En resumen, la reseña del Volkswagen Passat B7 confirma que esta generación continúa siendo una elección práctica y sensata para quienes valoran funcionalidad sin excesos.