Polestar dejará de vender autos nuevos en EE. UU. en 2027

Polestar dejará de vender autos nuevos en Estados Unidos por restricciones a componentes chinos

Polestar se prepara para retirar sus autos nuevos del mercado estadounidense a partir del año modelo 2027

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La causa fue una decisión de la Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio de Estados Unidos, que no otorgó a la compañía la autorización necesaria para continuar comercializando vehículos en el país. La restricción está relacionada con los nuevos requisitos para los autos conectados y el origen de su software y hardware.

Qué reglas entrarán en vigor en Estados Unidos

Las autoridades estadounidenses están reforzando el control sobre los vehículos que intercambian datos constantemente mediante servicios de internet integrados. Las medidas no solo abarcan los sistemas multimedia, sino también la navegación, la telemática, el control remoto, las cámaras y las unidades electrónicas vinculadas con el funcionamiento del vehículo.

Las nuevas reglas restringen la venta de automóviles con software chino y, posteriormente, también limitarán ciertos componentes de hardware procedentes de China. Las autoridades de Estados Unidos justifican estas medidas por motivos de seguridad nacional: un vehículo conectado puede recopilar una gran cantidad de datos sobre su propietario, sus recorridos y la infraestructura circundante. Además, en teoría, estos sistemas podrían ser vulnerables a intervenciones externas.

Las restricciones aplicables al software comenzarán a regir a partir del año modelo 2027, mientras que los requisitos para el hardware se implementarán más adelante. Estas normas se prepararon durante la administración estadounidense anterior, pero es ahora cuando comienzan a afectar directamente los planes de algunos fabricantes de automóviles.

Por qué Polestar quedó sujeto a las restricciones

Polestar forma parte del grupo chino Geely. Los vehículos de la marca utilizan soluciones de software y componentes electrónicos relacionados con proveedores chinos. Por este motivo, la compañía necesitaba una autorización especial para continuar sus ventas en Estados Unidos, pero no logró obtenerla.

La situación de Polestar difiere de la de Volvo, también controlada por Geely. La marca sueca consiguió la autorización necesaria para el mercado estadounidense. Esto significa que los fabricantes deben adaptar la arquitectura de software, las cadenas de suministro y los sistemas electrónicos a los nuevos requisitos si desean mantener su presencia en Estados Unidos.

La producción en Estados Unidos no resuelve el problema

Polestar apostaba por el mercado estadounidense y fabrica la SUV Polestar 3 en Carolina del Sur desde 2024. La producción local permite evitar parte de las dificultades logísticas y reduce la dependencia de las importaciones de vehículos terminados. Sin embargo, el lugar de fabricación no elimina los requisitos aplicables al software ni a los principales componentes electrónicos utilizados.

La compañía planea vender las unidades restantes de los Polestar 3 y Polestar 4, tras lo cual los vehículos nuevos de la marca dejarán de estar disponibles para los compradores estadounidenses. La producción del Polestar 3 en Estados Unidos podría continuar, ya que las unidades fabricadas en el país también se exportan a otros mercados, incluida Europa.

Impacto de la decisión para la marca

La salida del mercado estadounidense representará un reto adicional para Polestar. La compañía opera exclusivamente en el segmento de los vehículos eléctricos, cuya demanda en Estados Unidos depende considerablemente de los precios, la disponibilidad de infraestructura de carga y los programas gubernamentales de apoyo. Durante el primer trimestre de 2026, Polestar vendió 13,126 vehículos en todo el mundo, por lo que perder uno de sus mercados potencialmente más grandes limitará sus posibilidades de crecimiento.

La situación demuestra que el origen de los sistemas digitales se está convirtiendo en un factor tan importante para la industria automotriz como el diseño del motor, el lugar de fabricación o los aranceles. Los fabricantes que utilizan plataformas de software y componentes electrónicos chinos deberán adaptar sus vehículos a las normas estadounidenses o concentrarse en otras regiones.

Conclusión

Polestar planea abandonar el mercado estadounidense de autos nuevos a partir del año modelo 2027 debido a los requisitos aplicables al software chino en vehículos conectados. La producción local del Polestar 3 no elimina el problema, ya que las restricciones se enfocan principalmente en los sistemas digitales y electrónicos del automóvil. La estrategia futura de la marca dependerá de su disposición para cambiar de proveedores y adaptar sus tecnologías a cada mercado.