
El futuro Defender Sport, que anteriormente se contemplaba exclusivamente como un vehículo eléctrico, también podría llegar al mercado con sistemas de propulsión híbridos. El cambio responde a la situación en mercados clave, especialmente en Estados Unidos, donde la demanda de vehículos totalmente eléctricos no ha crecido con la rapidez que los fabricantes esperaban.
La plataforma EMA asumirá una nueva función
La arquitectura EMA servirá como base para los futuros modelos compactos de Land Rover. Hace algunos años, la compañía consideraba que también podría utilizarse en vehículos con motores de combustión interna. Más tarde, los planes cambiaron: se decidió convertirla en una plataforma exclusivamente eléctrica, mientras que los nuevos modelos desarrollados sobre ella sustituirían gradualmente a las versiones con motores convencionales.
Ahora Jaguar Land Rover pretende volver a adaptar EMA para otros tipos de sistemas de propulsión. No se trataría de versiones convencionales a gasolina o diésel sin asistencia eléctrica, sino principalmente de híbridos. Este enfoque permitiría mantener las variantes eléctricas y, al mismo tiempo, ofrecer vehículos para compradores que valoran una mayor autonomía, el abastecimiento convencional de combustible y la posibilidad de realizar viajes largos sin depender por completo de la infraestructura de carga.
Lo que se sabe del Defender Sport
El Defender Sport será un modelo más compacto dentro de la familia Defender. Se posicionará como una alternativa de menor tamaño frente al Defender actual, cuya nueva generación se presentó en 2020. Los prototipos ya han sido fotografiados durante pruebas en carretera y, pese al camuflaje, dejan ver líneas de carrocería angulosas y proporciones características que recuerdan al modelo de mayor tamaño.
En un principio, el Defender Sport se desarrollaba únicamente como vehículo eléctrico. Se estimaba que podría recorrer hasta 7.2 kilómetros por cada kWh de energía. Con baterías de entre 70 y 90 kWh, esta eficiencia debía proporcionar una autonomía adecuada para el uso cotidiano y los trayectos de mayor distancia.

También se esperaba un sistema eléctrico de 800 voltios compatible con carga rápida de hasta 350 kW. Esta capacidad permitiría reducir considerablemente los tiempos de recarga en estaciones compatibles. El precio inicial estimado del modelo se situaba anteriormente en alrededor de 40,000 euros, aunque podría cambiar tras la revisión de su planteamiento técnico.
Por qué la compañía está cambiando de enfoque
América del Norte será previsiblemente uno de los principales mercados para el Defender Sport. Aunque la demanda de vehículos eléctricos sigue siendo relevante en la región, los compradores continúan eligiendo activamente modelos a gasolina, diésel e híbridos, especialmente dentro del segmento de los SUV. Para Land Rover, prescindir de sistemas de propulsión alternativos podría limitar la base de clientes potenciales del nuevo modelo.
La modificación de la plataforma EMA no afectará únicamente al Defender Sport. Las futuras generaciones del Range Rover Evoque y el Range Rover Velar también utilizarán esta arquitectura. Es probable que estos modelos igualmente ofrezcan versiones híbridas junto con variantes totalmente eléctricas.

Calendario previsto de lanzamiento
La presentación del Defender Sport estaba prevista inicialmente para finales de 2026, con el inicio de ventas en 2027. La decisión de incorporar sistemas de propulsión híbridos podría modificar el calendario, aunque la compañía todavía podría presentar primero la versión eléctrica y ampliar posteriormente la gama con otras variantes.
De este modo, Jaguar Land Rover se aleja de la idea de ofrecer una gama exclusivamente eléctrica en parte de sus futuros modelos Land Rover. La nueva estrategia contempla combinar vehículos eléctricos e híbridos sobre una misma plataforma, lo que permitirá a la marca responder con mayor flexibilidad a las diferencias entre mercados y a las necesidades de los compradores.