
Este modelo combina buen precio con un nivel de equipamiento interesante, pero como cualquier auto usado, tiene sus peculiaridades que vale la pena revisar antes de decidirte. En esta guía te contamos las principales fallas del Hyundai Kona I, experiencias reales de dueños y consejos para elegir un buen ejemplar. Para ver especificaciones completas, características técnicas e interior, consulta los otros artículos de la serie.
Principales defectos y características de la generación
Dueños mexicanos en foros, grupos de Facebook y plataformas como Mercado Libre o Seminuevos mencionan varios problemas recurrentes en el uso diario. No son fallas graves en todos los autos, pero dependen mucho del mantenimiento y las condiciones de manejo.
Las versiones turbo 1.0 T-GDI y 1.6 T-GDI suelen consumir más de lo anunciado en ciudad: entre 1.5 y 3 km/l menos que las cifras oficiales, especialmente en tráfico pesado o con manejo agresivo. El motor atmosférico 2.0 MPI (más común en algunos mercados) es más predecible en consumo, aunque con menos punch.
El sistema multimedia con pantallas de 8" o 10.25" (después del facelift 2020) a veces presenta lags en la navegación o al conectar Apple CarPlay / Android Auto por software desactualizado. Las actualizaciones en agencia suelen resolverlo, pero muchos autos usados no las tienen.
El aislamiento acústico es regular: en modelos pre-facelift (2017–2019) se escucha mucho ruido de rodadura y suspensión arriba de 100–110 km/h. Tras el restyling 2020 mejoró con más materiales aislantes, pero sigue por debajo de rivales como Volkswagen T-Roc o Mazda CX-30.
Los plásticos duros del interior en versiones base y medias pueden generar ruidos con el tiempo, sobre todo en paneles de puertas. Las ediciones altas con piel y superficies suaves aguantan mejor, pero requieren cuidado constante.
El mantenimiento más delicado está en la transmisión DCT de 7 velocidades, que pide cambio de aceite cada 60,000 km aprox. Saltarse esto provoca cambios bruscos y desgaste prematuro del embrague. Refacciones hay, pero las originales salen caras.
Reparaciones como turbina en T-GDI o el acoplamiento HTRAC de tracción integral pueden costar entre 20–30% del valor actual del auto, según estado.
Años y versiones: en qué fijarte especialmente
Aunque la producción terminó en 2023, los primeros años (2017–2019) necesitan más atención. Muchos llegaron importados de EE.UU. o Europa y pueden traer desgaste acumulado: embrague DCT pasado los 100,000 km y primeros signos de corrosión en bajos.
Problemas reportados incluyen sobrecalentamiento de la DCT en climas muy calurosos o al remolcar, común en zonas como el norte de México. Los motores turbo son sensibles a gasolina de baja calidad, lo que genera acumulación de carbón en válvulas después de 80,000–100,000 km.
Fallas electrónicas en multimedia eran más frecuentes antes del facelift, pero las actualizaciones 2020–2021 las redujeron. El sistema HTRAC es confiable, pero su acoplamiento puede necesitar revisión después de 150,000 km.
El restyling 2020 trajo mejoras importantes: mejor aislamiento, software multimedia refinado y motor 1.6 T-GDI (Smartstream) con hasta 198 hp y algo más de eficiencia. Los modelos 2021–2023 post-facelift son los más recomendados por tener menos quejas.

Mercado de usados en México
En 2026 el mercado de Hyundai Kona usados en México ofrece cientos de unidades en plataformas como Mercado Libre, Seminuevos y Kavak. La mayoría son modelos 2019–2022 con 50,000–120,000 km, principalmente versiones gasolina 1.6 MPI o 1.6T, muchos importados de EE.UU. o con placas de varios estados.
La carrocería depende mucho de la zona: en regiones con lluvias fuertes o cerca del mar (como Veracruz o el Pacífico) revisa corrosión en bordes de puertas, pasos de rueda y bajos después de 4–6 años. En el norte con calor extremo cuida pintura y plásticos interiores.
La corrosión en tornillería de suspensión y escape es común en autos sin protección extra. Un historial de servicio limpio en agencia Hyundai es clave, especialmente con cambios de aceite en DCT y mantenimiento de turbo.
Verifica por VIN la originalidad: hay unidades con modificaciones (pantalla no original, rines, etc.) que afectan precio. El rodaje alterado ocurre en 20–30% de casos, sobre todo importados; usa reportes tipo Carfax o inspección profesional.
Precios típicos de mercado para ejemplares decentes rondan los $300,000–$500,000 MXN según año, kilometraje y versión — con los post-facelift SEL o Limited en la parte alta del rango. Orientativamente, $350,000–$480,000 MXN para modelos 2019–2022 en buen estado.
Qué se puede arreglar y presupuesto para dejarlo en forma
Casi todas las fallas del Kona I se pueden corregir, lo que lo hace atractivo para compradores informados. Mejorar el aislamiento acústico es popular: agregar material en puertas y pasos de rueda reduce ruido en 20–30%, y toma 1–2 días.
Actualizar multimedia por software o cambiar pantalla resuelve lags. Piezas desgastadas del interior (plásticos, asientos) se reemplazan con refacciones equivalentes manteniendo apariencia original.
En suspensión cambian bujes y amortiguadores por uso en baches; aplicar anti-grava en bajos ayuda contra corrosión. Limpieza de válvulas en T-GDI se recomienda cada año o 15,000–20,000 km.
Consejo de presupuesto: reserva 10–15% del precio de compra para arreglos iniciales. Por ejemplo, tratamiento anti-corrosión completo ronda $10,000–$18,000 MXN, aislamiento acústico $8,000–$12,000 MXN. Para autos arriba de 100,000 km calcula $20,000–$45,000 MXN en primer servicio grande (incluyendo DCT y diagnóstico).
Conclusiones y recomendaciones
En 2026 el Hyundai Kona I sigue siendo una buena opción usada en México para ciudad, familia pequeña o uso mixto, siempre y cuando lo revises bien. Destaca por su relación precio-equipamiento, pero hay que vigilar componentes clave.
Apunta a versiones 2020–2023 con motor 1.6T o 2.0 y tracción delantera: menos problemas acumulados y mejor refinamiento. Las 4x4 HTRAC van bien en zonas lluviosas o de caminos malos, pero chequea el acoplamiento.
Al comprar prueba la DCT (sin jalones ni dudas), revisa carrocería y bajos por óxido (especialmente umbrales y arcos), confirma kilometraje real con papeles y prueba todo el multimedia. Inspección en agencia Hyundai o taller especializado es imprescindible para evitar sorpresas.
Con buen cuidado y un historial claro, un Kona usado puede ser un compañero confiable, práctico y económico por muchos años.